viernes, 10 de diciembre de 2010

Jueves 9 AUTOPSIA DE UN DICIEMBRE V

Sonámbula en este baile de barajas
me codeo con las reinas y bufones errantes,
ingreso entre la multitud con un ojo en cada mano,
así no pierdo el norte
ni la perspectiva sometida al laberinto,
el mismo que me sueña o es soñado.
Me visto en tafetán purpureo,
en la crepuscular manera de sentirme fuego,
calcino al tiempo y su derecho de pernada,
me despertaré dentro de nada, y entre nada, duermo.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Miércoles 8 AUTOPSIA DE UN DICIEMBRE IV

Estoy de vuelta al vaho de las ollas
bisbisando aliento en mi faz,
cada mínima expresión se torna una papiroflexia,
un museo de pequeñas formas y terrones
que aderezan mis conductas cognitivas.

Me cuido de las quemaduras y me aceito las manos,
poco más que menos, despacio, mascullando los tempos,
y he aprendido que el silencio no me gusta,
de hecho, no me sirve,
aunque sea un grillo, yo lo escucho,
aunque sea el primigenio instinto curioso.

Quiero rebañar con mis nudillos las cadencias mudas,
relamerme sin pensar en protocolos
y así llego al punto de carencia, el clímax.

Martes 7 AUTOPSIA DE UN DICIEMBRE III

He renunciado a la cordura
de los días sin sus noches,
he recorrido las calles
pensando en el equilibrio de mis piernas
que no son mas que efímeras esfumaturas si te piensan.
Amo esta enajenación que me acicala,
esta orla que es de asombro y que me lleva de cabeza,
me arremete sin prejuicios,
sin condenas, sin palabras, loca
¡y es que…!
me desquicio al no tenerte y sin embargo
¡y es que…!
la distancia se me acorta y yo con ella,
ella mis venas, mi suplicio, mi codicia, mi cordura,
mi apetencia, mi vehemencia
y con mis ganas, … yo con ellas.

martes, 7 de diciembre de 2010

Lunes 6 AUTOPSIA DE UN DICIEMBRE II

Hoy apenas he pensado en nada,
he sentido con la intensidad que no abraza el silencio,
no había paredes, ni tiempo, el no pensar.

He sido la isla de un piélago no manifiesto,
una risa salpicada en el acorde de mis pasos,
de estos pies que pisan y acarician su terreno
haciendo surcos circulares.

Y al presente en mi dulce quietud
sigo sin pensar, ni quiero,
¿para que romper tan deleitoso espejo?

domingo, 5 de diciembre de 2010

Domingo 5 AUTOPSIA DE UN DICIEMBRE I

Se esconden por toda la casa,
me susurran,
soy su dueña y ellos me leen los labios,
no me escondo de mi atrevimiento,
solo conozco una manera de amar
y mis duendes saben de mis nidos
de fragancias y de pinceladas.

De mi piel afloran reflexiones,
un cónclave maduro de concierto egregio,
soy un todo tras el resplandor audaz
del tiempo al tiempo.
Si me imploro en la fisura de mi lecho,
existen versos y emergen
cual diseminadas hiedras de palabras,
me ciñen, me envuelven,
curvan mi espina dorsal,
me sitian
y extenúan mi conciencia hasta la embriaguez,
la dogmática esencia transpirada
de mi única grafía del deseo.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Viernes 3 PRESTIDIGITANDO

Y aún no sé donde está el truco,
y es que la ilusionista soy yo,
tremendamente trepidante
y exorbitantemente rápida para mis ojos.

No queda más remedio que aplaudirme
y quitarme el sombrero de rodillas.
¡Chapeau hipnotizadora de mi misma!

Jueves 2 EMPÁTICOS

Mi suerte es el milagro de exonerarme la vista
y tiro la primera piedra en este foso de pupilas,
se revuelven en el agrio devenir del yermo,
gimen de padecimiento y sus cataratas, cendal,
se prodigan intentando sañas de su propio exceso
y esta buena estrella
me sacude con sus siete aristas,
pero su nombre no adultera, es un principio,
¡qué se anden los caminos sin tanta sazón ni cinismo!
la virtud del no en los labios es el carmín de mi risa.