domingo, 27 de mayo de 2012


Los hechos hablan, hablan…
cuchichean por cada rincón
y no existe una queda que los calle.
Las palabras murmuran, murmuran…
se ríen de la lengua y de los maxilares,
duran lo que dura un parpadeo
y detrás del parpadeo
la imaginación se hunde, zozobra
y olvida las palabras.

domingo, 13 de mayo de 2012

Enmudezco entre palabras pacidas
que dejan de tener declamación
y me desvisto en la pragmática dulzura,
me dejo tomar por una sábana que implora primaveras…
metáfora de alguna inusitada noche,
y siento la caricia,
me desboco entre lindezas y osadías
mientras una disciplina de mis manos me elucubra
y enerva como un desatino de neuronas
en la placentera
y más que merecida tregua de mi sueño

lunes, 23 de abril de 2012

La noche me intimida y me puntea con su dedo índice, lo afila y redunda con la sombra de su mismo apéndice sobre mi cuello para finalmente descabellar con acierto una nuca que se exhibe tras la impostura de mis ojos.

domingo, 15 de abril de 2012

DIVAGACIÓN I-12

Los golpes sobre la mesa nunca se me han dado demasiado bien,
soy una marea lenta  y prolongada en esta longitud de brazo,
subo y me derramo, impacto sobre el malecón de los intrusos
con una contundencia de relámpago  y el estrepito audaz de algún silencio roto.

Quiero provocar con la insolencia de este miembro convertido en puño
con la mirada angelical del que no rompe lozas
y aparecer con la camisa desgarrada por el sobresalto
de algún ruido inesperado a impulso de latido y trueno
demostrando a nadie que con palabras pueriles se vegeta,
con las inexistentes se acontecen los futuros
y que de miles de intenciones no se mata.
El disimulo o la afonía imaginaria es el crepúsculo de las tareas fatuas.

martes, 10 de abril de 2012

Quedarme sin palabras es un riesgo
al que no debo sucumbir,
es un acto innegociable ante la poesía,
porque a mí, ¡Ja! a mí,
¡Me lloran las ganas de corresponder al tiento!
Transpiro reconcomios
por el lado más mundano
y tal vez escupa más de lo debido,
pero soy una pequeña sobra
de disertaciones que se mueren
en caminos que se vuelven extranjeros.

sábado, 31 de marzo de 2012

Tengo un inquilino que se alberga en la trastienda de mi pecho,
habla musitando y piensa demasiado,
se sustenta con mi aire y me disloca.
Tengo un inquilino que se come mis silencios,
muerde mis latidos en desidia y duelen.
Ni siquiera  sé si sueña o se recoge,
tampoco si respira,
pues  sisea secamente en los rincones
expulsando sus palabras con mi aliento.
Pretende hacerme más del menos, eso dice…
sin ambages, para que me cueste un poco menos comprenderlo.
Probaré a vivir sin los impulsos de este rincón ocupado y sin vistas.

sábado, 17 de marzo de 2012

La resaca va tomando forma de acepción,
se torna piel entre la comisura de las uñas
y no entiende de nada,
ni tan siquiera de recuerdos.

Aún cálido el resuello
de unas manos que entumecen
las cartografías de las noches,
la resaca se culmina en el delirio,
en la tristeza que se vuelve risa o pena
¡o que se yo!
si  será el verbo sobre el verbo
o el grito sobre la espesura de un aliento
que se torna cuello
y agradece ser objeto,
el aguantarse erguido
para someterse al eco de los días.