Me abandono en la marea de tus verbos,
de tal cuerpo y tal manera
que podría presagiar en cada retracción
cualquier acorde que te nombre.
Insaciable el oleaje que me arrastra sin pudor,
el solo instante,
que mar afuera tan cristal de espuma y de resaca
devuelve el aborigen marco macro,
unas huellas a sus dueños, flores para los difuntos
y licencias para clandestinos
sábado, 6 de noviembre de 2010
Viernes 05 SUSPIROS II
¿Cuando el deseo se convertirá en un tacto?
Sin que sobren las palabras, no el silencio,
todo será un epítome de lo que me reprochan los anhelos,
yo no ignoro, pero me gusta preguntármelo en voz alta,
así, que rumiaré mis glorias, mis delicias,
para saber lo que ya sé y sencillamente espero.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Jueves 4 FIGURAS INTRÍNSECAS Y TRANSFERIBLES III
En el camino me encontré un guijarro,
exiguo, doliente y algo renco,
-¡No me llevo piedras al bolsillo si es por nada!
Y sin embargo aplaudo tu asimetría y aristas.
En la ciénaga calmosa un lustre de curiosidad,
y el nimio sedimento, aprovechando el asombro
se expandía en onda tras la mano,
abrí de par en par la cerrazón
y en el poso de mis lacrimales
se derramó la luna,
el epicentro se transformó en rostro
y en el reflejo celeste, un eclipse.
exiguo, doliente y algo renco,
-¡No me llevo piedras al bolsillo si es por nada!
Y sin embargo aplaudo tu asimetría y aristas.
En la ciénaga calmosa un lustre de curiosidad,
y el nimio sedimento, aprovechando el asombro
se expandía en onda tras la mano,
abrí de par en par la cerrazón
y en el poso de mis lacrimales
se derramó la luna,
el epicentro se transformó en rostro
y en el reflejo celeste, un eclipse.
miércoles, 3 de noviembre de 2010
Miércoles 03 SUSPIROS I
La extraña que hoy habita en mi
es la excelente inquilina que disfruto,
no me salda, pero es antesala de mi vida.
Martes 02 DIVAGACIÓN DOCENTE
El paso acuoso me volvía pantanosa y algo densa,
pero me surgió la fuerza,
a veces tan tardía pero sin embargo impulso.
Cada día un reto y un retal de mi docencia,
soy la preceptora de cuatro paredes,
encaladora de algo que no tiene tacto,
que no tiene filo.
Y aprendo de mis propias culpas
y de impropias faltas,
lo haré más conspicuo o errado,
privilegio del que puede equivocarse porque obra,
y no fenece ni en intento ni en arresto,
pero a veces cuesta, cuesta tanto,
que me inrrumpe la marea baja
y se me avista el bastidor de mi osamenta,
no hay secretos ni ortopedias que señalen,
no hay escuela,
solo la intención de hacer más fácil lo inconexo
pero me surgió la fuerza,
a veces tan tardía pero sin embargo impulso.
Cada día un reto y un retal de mi docencia,
soy la preceptora de cuatro paredes,
encaladora de algo que no tiene tacto,
que no tiene filo.
Y aprendo de mis propias culpas
y de impropias faltas,
lo haré más conspicuo o errado,
privilegio del que puede equivocarse porque obra,
y no fenece ni en intento ni en arresto,
pero a veces cuesta, cuesta tanto,
que me inrrumpe la marea baja
y se me avista el bastidor de mi osamenta,
no hay secretos ni ortopedias que señalen,
no hay escuela,
solo la intención de hacer más fácil lo inconexo
martes, 2 de noviembre de 2010
Lunes 01 XX DE XXII
Dime solo el nombre de las cosas y los días,
de los momentos que se tornan viento en la memoria.
Dime cuando y como fue la evocación de las retinas,
cuando el corazón se transformó en insecto
y pudo ver lo que no estaba escrito.
Dime todo y cada, que yo digo,
que yo, que tú,
que musitándome en este sentido
se escuchará lo dulce de la sal
y el despertar de un sueño exangüe.
Mis pies son huella en esta orilla sin meandros
dispuestas en el oleaje de un fragmento que revirtió en verde,
a veces sombra, nunca en balde, siempre impronta,
y es que saber, como que no sabíamos y ya sabemos
que en este instante, aquel bendito instante,
aquel que nunca efímero y tan nuestro
se perpetuó en glosario adicto de las odas.
de los momentos que se tornan viento en la memoria.
Dime cuando y como fue la evocación de las retinas,
cuando el corazón se transformó en insecto
y pudo ver lo que no estaba escrito.
Dime todo y cada, que yo digo,
que yo, que tú,
que musitándome en este sentido
se escuchará lo dulce de la sal
y el despertar de un sueño exangüe.
Mis pies son huella en esta orilla sin meandros
dispuestas en el oleaje de un fragmento que revirtió en verde,
a veces sombra, nunca en balde, siempre impronta,
y es que saber, como que no sabíamos y ya sabemos
que en este instante, aquel bendito instante,
aquel que nunca efímero y tan nuestro
se perpetuó en glosario adicto de las odas.
domingo, 31 de octubre de 2010
Sábado 31 ¿TODOS SANTOS?
La oscuridad se ha vuelto de capilla inerte,
una recreación de caninos en las existencias más torcidas,
autómatas y ofuscaciones disformes
en la espesura del abismo del no cuerpo,
avanzan por las murallas y las fosas
del que habita en el cobertizo de la turbación,
muscínea, en el fornido estallo de una arteria.
Allí residen los mugidos que desfloran torsos,
es un mausoleo de los perversamente nacidos,
demasiado tarde para ser de yugular helada
en la afilada escarpia de un grito.
Miedo, logaritmo sin salida ni exponente,
cediendo un cuerpo al sacrificio exhausto,
entre la cripta y el mutismo.
una recreación de caninos en las existencias más torcidas,
autómatas y ofuscaciones disformes
en la espesura del abismo del no cuerpo,
avanzan por las murallas y las fosas
del que habita en el cobertizo de la turbación,
muscínea, en el fornido estallo de una arteria.
Allí residen los mugidos que desfloran torsos,
es un mausoleo de los perversamente nacidos,
demasiado tarde para ser de yugular helada
en la afilada escarpia de un grito.
Miedo, logaritmo sin salida ni exponente,
cediendo un cuerpo al sacrificio exhausto,
entre la cripta y el mutismo.
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