miércoles, 3 de noviembre de 2010

Martes 02 DIVAGACIÓN DOCENTE

El paso acuoso me volvía pantanosa y algo densa,
pero me surgió la fuerza,
a veces tan tardía pero sin embargo impulso.

Cada día un reto y un retal de mi docencia,
soy  la preceptora de cuatro paredes,
encaladora de algo que no tiene tacto,
que no tiene filo.

Y aprendo de mis propias culpas
 y de impropias faltas,
lo haré más conspicuo o errado,
privilegio del que puede equivocarse porque obra,
y no fenece ni en intento ni en arresto,
pero a veces cuesta, cuesta tanto,
que me inrrumpe la marea baja
y se me avista el bastidor de mi osamenta,
no hay secretos ni ortopedias que señalen,
no hay escuela,
solo la intención de hacer más fácil lo inconexo

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