domingo, 20 de marzo de 2011

PRIMAVERA MON AMOUR

Un tendal de flores de azotea
se volatizó para no ser ornato de un búcaro,
se sirvió de los inaugurales soplos vespertinos
mientras las durmientes marejadas empeñaban
hasta sus espumas para dar asueto a las esporas,
milagros en ponderación de fértil
para ser embajadoras de un germen
que ya se respira,
que tiene los segundos tan intactos
como las lagunas del senil invierno,
aún sabiendo que en su tez perseverante
queda una baldía morisqueta por mostrarse.

Sábado 19 EXTRAPOLANDO

Un mezquino girasol
le saqueó la sombra que le concernía,
lento con su arrastre a cuestas
la inquiría como su bien más preciado.
Su estela, un hito para morderse la cola
las noches de luna
y sus astas un presunto don indefinido
los días de sombra.
La noche iba fustigando su tesón
sin piedad por no discriminar
ni distinguir aquella travesía absurda
reiterada, y ya sin sentido,
pero en la curiosidad amanecida
se alumbraban nuevamente los inviernos,
primaveras, veranos y otoños
espiando cada movimiento
con el desatino de aguardar
el curso natural de los seres de fluidos,
pero a veces no sucede lo que se adivina
y aquella esfera de sombra
se convirtió en su sempiterna roca.

sábado, 19 de marzo de 2011

Viernes 18 DUERMO


Me quede dormida en el momento que escuché tus manos,
¡y no pienso despertarme!
lo exánime ha tomado cuerpo y forma
y  hoy me hablan los objetos que se mostraban inertes,
me hablan las paredes y los pisos,
me hablan los balcones, las ventanas
y los muebles desteñidos,
platos y cubiertos hablan por las comisuras de mis labios,
hablan los dinteles, los manteles y esta cama,
¡y no quiero que se acallen!
porque los requiero como  deponentes,
como elenco de una vida que empecé conmigo a cuestas
y con todas las esencias que adquirí en el rastro de mis días,
y hoy me muestro más dormida que despierta,
porqué creo que ya no radica en la actitud de unos ojos
ni en el gesto de yacer por declinarse.

viernes, 18 de marzo de 2011

Jueves 17 ESTADOS INTRÍNSECOS

Tengo la melancolía propia de los grillos
y me permito el privilegio de llorarme,
acordarme tanto hasta que desgarre el verso,
hasta hacer migas de cristal acuoso
y erigir un lazo de garganta donde los nudos exprimen.
Quiero revolcarme entre mis faltas
y hundirme en el  jergón sin patria de mis sueños,
porque dicen que este abril ya está en la esquina,
y yo, me pierdo y me reencuentro sin anuarios
con estos brazos de insecto que armonizan desde su clausura.

jueves, 17 de marzo de 2011

Miércoles 16 LA FELICIDAD

La felicidad, no es un artículo que abunde,
es el coliseo que se gesta y  se genera en diafragmas,
láminas de agua que se vuelven hojas de cuchilla
para seccionar lo tamizable.
Bambalinas,  que ligeramente salpicadas
por los murmullos de escalón de piedra
se tallan como rocas de memoria,
muestra de planillas de nuestros jalones
como voces que se alimentan de pasto.
Verdes,  como la conciencia de la savia,
aunque cause el darse golpes contra un muro,
sin lamentaciones, solo con la vista procurada
en la preñez de lo esencial y vulnerable.
La implicación es sempiterna y conjetura el alimento,
los nutrientes y la entrega de cuidarse,
en el recíproco trance,
en el recíproco arte,
en el recíproco acto y talento,
en el  recíproco sentir sintiendo,
que se es feliz en cada instante.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Martes 15 POEMAS SUBJETIVOS DE AMOR I

Deslizar la senda de tu perfil perenne
es habitar acantilados de tu cuerpo
en el sublime suspirar
que reverencia al aire con una calina de sales.

Ayunar entre los verbos que se tragan
es sucumbir a la apetencia de engullirnos,
una devoción a los estigmas
que tan cuidadosamente cincelamos
al transitar por caminos crustáceos
fraguando moldes con el magma de los pasos
y  ligando vértigos a este desnudo a contra cuerpo,
un lugar sin nombre y sin erudiciones
diseminando visos en cutículas de complacencia.

lunes, 14 de marzo de 2011

Lunes 14 APRENDIENDO

Enclavada en este centro de mi relegada cuita
me siento extrañamente acariciada por la brisa de la dicha,
completamente límpida y en celo,
por principiar lo que ya tiene brotes
en el trapecio de mi habilidad circense
por no ser más la caridad de mi alterego.

Y si la cerrazón se encubre en un auxilio ronco,
remisamente,
sabré de lo que aprendo y lo que escondo,
de mis errores haré la vocación de mis aciertos
y botaré mis sorbos contra el cuerpo transgredido,
en la efeméride de regresión del mismo.