martes, 27 de septiembre de 2011

Rechinan las bisagras en la jaula de los grillos,
el viento no concluye en los barrotes
y golpea su dureza contra el hierro.
Los grillos no se agitan y frotan su angostura
o su destreza innata
en el camino de la maestría.
El soplo se rinde y se marcha.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Me acurruqué bajo el calor del párpado,
de un par de parpados o remos avizores
y me dormí enfilando un todo en blanco concurrido,
un éxodo sin más declive ni pasaje al que mostrarse.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Mordisquear  el aire en busca de palabras
y ver como se esfuman o simplemente no existen, no hay ganas.
Son el protocolo que se torna vacuo,
que se entorna tras los ojos
y se muestra introvertidamente deprimido,
como este sentimiento universal que creo que merezco.

sábado, 24 de septiembre de 2011

La fiebre es la insolencia de un rumor
o un chismoteo impropio,
grosera y evidentemente sorda,
mi sombra es blanca o un intento vacilante
y mi sien, un corazón destituido.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Escribo en el dintel del albedrio
un pequeño roce de sarcasmo,
una palabra
que se reseña con bilis o almíbar
y se viste de plegaria o aleluya,
indiferentemente, igualitariamente,
prostituta en el burdel del abecé.
Nada es creíble
cuando se escucha solo con dos ojos.

martes, 20 de septiembre de 2011


Se hacían nidos con la piel de estambre
y los llenaban de virutas chispeantes
acorazando corazones en soflamas.

Su lecho era un jergón prendido de caminos,
de singladuras de unas manos incendiarias
hendiendo al hueso hasta la nausea
en la implosión rayana de artificios,
mudada en aluvión candente.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Broto en este parpadeo o brisa que te nombra
y puedo ver y amar en una sola libación
y hacer de mi mayor locura lo mas cuerdo.

Esta unánime amalgama de filosofías
es querer como el desboque de un jamelgo trasnochado,
peinando el aire con su crin de lluvia alborotada.