La resaca va tomando forma de acepción,
se torna piel entre la comisura de las uñas
y no entiende de nada,
ni tan siquiera de recuerdos.
Aún cálido el resuello
de unas manos que entumecen
las cartografías de las noches,
la resaca se culmina en el delirio,
en la tristeza que se vuelve risa o pena
¡o que se yo!
si será el verbo sobre el verbo
o el grito sobre la espesura de un aliento
que se torna cuello
y agradece ser objeto,
el aguantarse erguido
para someterse al eco de los días.
sábado, 17 de marzo de 2012
domingo, 4 de marzo de 2012
domingo, 12 de febrero de 2012
Pondré la mejilla fuera del alcance de la mano,
pondré palabras en el libre vuelo de mi lengua,
si se dejan masticar
y beberé de la sombra con matiz de roble y sus aromas afrutados
cada día que mi sed responda a sus instintos
y es así como mi siendo yo lleno de hartazgo y singladura
me acomodará en este diván de un psicoanálisis mediocre.
pondré palabras en el libre vuelo de mi lengua,
si se dejan masticar
y beberé de la sombra con matiz de roble y sus aromas afrutados
cada día que mi sed responda a sus instintos
y es así como mi siendo yo lleno de hartazgo y singladura
me acomodará en este diván de un psicoanálisis mediocre.
domingo, 5 de febrero de 2012
Llueve en el olvido
y aparecen briznas en la arena de mis playas,
los renuevos, parecen distraerse con las olas,
sucumben a la caricia del viento
y van cediendo el filo hacia los lados,
indiferentemente hacia los lados, irreflexivos,
a la derecha, hacia la izquierda, deambulando
y se van volviendo hierba y logran amanecer como escarpias,
como aromas que humedecen encintando el corazón de redes,
un nuevo lugar donde posar la sombra.
y aparecen briznas en la arena de mis playas,
los renuevos, parecen distraerse con las olas,
sucumben a la caricia del viento
y van cediendo el filo hacia los lados,
indiferentemente hacia los lados, irreflexivos,
a la derecha, hacia la izquierda, deambulando
y se van volviendo hierba y logran amanecer como escarpias,
como aromas que humedecen encintando el corazón de redes,
un nuevo lugar donde posar la sombra.
domingo, 22 de enero de 2012
Creo que enloquece cada gesto de mi gesto que te piensa,
que se muestra un exhibicionista
de lo que se esconde tras los labios,
arroyos de murmullos
que parecen rezos cosidos a la piel,
como el telar de mi tapiz
que auspicio en el ajuar.
de lo que se esconde tras los labios,
arroyos de murmullos
que parecen rezos cosidos a la piel,
como el telar de mi tapiz
que auspicio en el ajuar.
El hilo que se impregna de rocío
enaltece los caminos hacia el rebatido cielo,
habla de mis sentimientos,
revela los susurros
y cala cada poro enardecido,
de deseo.
enaltece los caminos hacia el rebatido cielo,
habla de mis sentimientos,
revela los susurros
y cala cada poro enardecido,
de deseo.
domingo, 8 de enero de 2012
EN UN LUGAR...
He soñado que mi cuello se doblaba y asentía,
se volvía blanco, se volvía mármol
y he sentido un beso almidonando mi cintura,
encorsetando cada vértebra en codicia,
una por una, remachando los discos lumbares
para pervertir las sombras
con un dulce juego de apariencia sinuosa
entre los bastidores de mi mundo.
He soñado por el placentero bosque de dormir despierta,
porque la realidad no espera y no entiende a los ojos cerrados,
ni tan si quiera se conmueve
ni alterna derramada entre sonámbulos ensayos.
La piel se vuelve fría, se vuelve luna, se vuelve láctea,
se puede beber en su reflejo
y deja de ser una figuración entre los labios,
todo para ser un solo todo, sin juicios,
sin expectativas variopintas,
un solo deseo desleído en el manjar voraz de un solo aliento.
se volvía blanco, se volvía mármol
y he sentido un beso almidonando mi cintura,
encorsetando cada vértebra en codicia,
una por una, remachando los discos lumbares
para pervertir las sombras
con un dulce juego de apariencia sinuosa
entre los bastidores de mi mundo.
He soñado por el placentero bosque de dormir despierta,
porque la realidad no espera y no entiende a los ojos cerrados,
ni tan si quiera se conmueve
ni alterna derramada entre sonámbulos ensayos.
La piel se vuelve fría, se vuelve luna, se vuelve láctea,
se puede beber en su reflejo
y deja de ser una figuración entre los labios,
todo para ser un solo todo, sin juicios,
sin expectativas variopintas,
un solo deseo desleído en el manjar voraz de un solo aliento.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Mi debilidad es instaurarme en algo
y me muerde este talón Aquilesado
que se muestra cerúleo y palpitante.
Mi debilidad es un blasón aderezado
en esta frente de palomas que aletea,
confusa y profusamente generosa.
Mi debilidad es un lápiz azabache,
un sí con el propósito de rubricarme
y acariciar cada cisura en la que brotan flores,
un sí en los labios y en la lengua,
un sí en las manos y en las piernas,
un lábaro que me sirve de frazada
cada amanecer mientras espero tu regreso.
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