La calle se ha llenado de perfume a tierra y a amarillo,
he sacudido las esteras de laureles de mis pies
y he puesto en el aviento de mis ventanales
una crin cardada y malherida en un costado por la luna,
apuñalada, en un descuido de la noche o de sus nubes,
embriagadas por la lluvia hermosamente estoica,
ronca y aliviada por este perfume a tierra y a amarillo.
domingo, 23 de octubre de 2011
sábado, 22 de octubre de 2011
Un pequeño cernedor de las pasiones
me libaba la sonrisa
y entumecía cada pómulo, mi pómulo,
con una aventajada y sonrojada prominencia.
Quería gritar con cada extremidad improvisada,
mis no manos
y resonar al no silencio
con palabras mudas ilustradas con el cuerpo,
proscritas del lenguaje
consumadas en las intenciones,
en el haz de los ingenios;
un embrujo en el contexto que me da la calma.
me libaba la sonrisa
y entumecía cada pómulo, mi pómulo,
con una aventajada y sonrojada prominencia.
Quería gritar con cada extremidad improvisada,
mis no manos
y resonar al no silencio
con palabras mudas ilustradas con el cuerpo,
proscritas del lenguaje
consumadas en las intenciones,
en el haz de los ingenios;
un embrujo en el contexto que me da la calma.
miércoles, 19 de octubre de 2011
viernes, 14 de octubre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
En el camino hacia tu rostro
encuentro un brote de solemnidad hasta tu cuerpo,
el mismo que me nombra libre
y yo auguro como un largo despertar
en la avenida relucida hacia tus manos.
encuentro un brote de solemnidad hasta tu cuerpo,
el mismo que me nombra libre
y yo auguro como un largo despertar
en la avenida relucida hacia tus manos.
Una fiel continuidad del eco que tapiza nuestra piel
en el matiz perenne de lo que se piensa eterno,
aunque no pretenda el serlo
impulsando una inquietud desaforada
en el deseo de cortar un simple tallo cincelado
en cada albor que alcanzan los pequeños parpadeos,
los detalles,
la nadería del gozo.
en el matiz perenne de lo que se piensa eterno,
aunque no pretenda el serlo
impulsando una inquietud desaforada
en el deseo de cortar un simple tallo cincelado
en cada albor que alcanzan los pequeños parpadeos,
los detalles,
la nadería del gozo.
Y perderse,
en el Desgajo de los pétalos de luz
y confesarse en unos ojos deslumbrados,
la distancia se estremece, asfixia sus posibles ocurrencias
en el desatino de sentirse ajena a nuestro celo.
en el Desgajo de los pétalos de luz
y confesarse en unos ojos deslumbrados,
la distancia se estremece, asfixia sus posibles ocurrencias
en el desatino de sentirse ajena a nuestro celo.
Aliento mi pecado entre tus labios
y me inicio en este amanecer que me desdobla
apaciguando cada curva de una espalda manifiesta,
el abrazo de un lamento que se ha vuelto acorde
sincopado en cada onda que me arrastra sin remedio.
y me inicio en este amanecer que me desdobla
apaciguando cada curva de una espalda manifiesta,
el abrazo de un lamento que se ha vuelto acorde
sincopado en cada onda que me arrastra sin remedio.
miércoles, 12 de octubre de 2011
En cada eslabón de mi cadena
existe una distancia que no se compromete,
puede deslizarse y derribarse sobre el piso,
puede creerse lluvia de serpientes
y morder el polvo con el corrosivo curso del veneno.
existe una distancia que no se compromete,
puede deslizarse y derribarse sobre el piso,
puede creerse lluvia de serpientes
y morder el polvo con el corrosivo curso del veneno.
En cada eslabón se pueden escribir palabras sin sentido,
que en mi oído, son susurros
o pequeñas muestras de lo poco que comprendo,
reseñas de este vademécum que destierro o simplemente aparto.
que en mi oído, son susurros
o pequeñas muestras de lo poco que comprendo,
reseñas de este vademécum que destierro o simplemente aparto.
No necesito lecciones de perseverancia ni de verbos,
no necesito lunas ni morriñas que me extrañen,
que me piensen,
que me tengan presa en una cajita de grillos,
ahora asumo la caricia de mi mano
y converso con la otra.
no necesito lunas ni morriñas que me extrañen,
que me piensen,
que me tengan presa en una cajita de grillos,
ahora asumo la caricia de mi mano
y converso con la otra.
lunes, 10 de octubre de 2011
39+1 Felicidades Mafi!
Escribir en ese pecho alborotado
firmando con latidos,
mordisqueando cada pulso con los labios
y ver que no se nace, se renace.
Se encandilan los rumores y los años,
se manejan,
con el debido atrevimiento
y sin el idéntico respeto
de un dueto a media luz sin gas y sin orquesta,
un éxodo del miedo.
firmando con latidos,
mordisqueando cada pulso con los labios
y ver que no se nace, se renace.
Se encandilan los rumores y los años,
se manejan,
con el debido atrevimiento
y sin el idéntico respeto
de un dueto a media luz sin gas y sin orquesta,
un éxodo del miedo.
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