jueves, 6 de mayo de 2010

Jueves 6 EL MANTO



Que instinto tan distinto
el que puedo cotejar desde palestras
ajusticiando paradigmas de un estoque.

Me visto de luces,
soy beso en la rama,
y me abro camino al albero,
buscando el suelo que ando
descubriendo desde el punto muerto
la silueta a contraluz del ruedo.

Arena que se atavía de savia
del aroma de azahar y de marisma,
cuanto cadáver que echar,
si me giro y busco atrás
la providencia del manto,
que luce magenta y paja.

Una manera de creerme diestra
en el arte de la espada,
que le da vuelta al averno.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Miércoles 5 ALLÍ





















Búscame en la antípoda del espejo
con esta licuación del gesto,
una gesta que me arma y me desarma
en la misma condición presunta,

¿Podrán creer que no es reflejo?

Son percepciones que francamente,
no incumben,
porque transito desnuda y llego,
no me llega la camisa al cuerpo,
porque ando despistada y llego,
y engrandezco a mi juicio
para atender la sin razón
que me ha ofrendado Morfeo,
un sueño, de nicotina.

Y ya despierta y en mi mano,
prendo un cigarrillo rubio…

martes, 4 de mayo de 2010

Martes 4 AQUÍ

Siguen lloviendo los mayos
deshidratando a los versos,
dibujando caligramas de una historia,
arquitectura del vivo
y del sigo viviendo
estructuralmente sostenible.

Cara del doy y recibo,
palabras con colmo
embebidas de claridad.

Cruz del tiempo rendido
de palabras anémicas
que transfiguran un libro.

Y siguen lloviendo los mayos
expiando el polvo en carne,
soltando la lengua en las manos
con una sencillez pasmosa
sin remembranzas ni estribos.

Un espacio diáfano,
donde cabalgar
los acústicos silencios
a lomos de un alazán
cándido y virtuoso
de herraduras no aguerridas
en exhumar existencias.

Luz que necesita abrirse brecha
y cabalgar tan lejos
como confieran sus piernas.

lunes, 3 de mayo de 2010

Lunes 3 ASÍ

















Lluevo sal,
quema el aliento,
hierve la lluvia,
un manantial.

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Luto desnudo
la sombra se pretende,
una proyección.

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Verbo Insecto,
cochinilla que algodona,
una miseria.

domingo, 2 de mayo de 2010

CICLO VITAL

















He amanecido amaneciendo,
silencioso, domingo, silente,
solo escucho los latidos, del reloj,
palpitan a escarpia abierta.

No cabecea, no transmite excitación,
nunca deja adivinar su rictus o desidia,
no se detiene, jamás, no muere,
está condenado a vagar con la prosodia del tiempo.

Así que hoy igual que ayer, sus células mecánicas
seguirán falleciendo, nutriéndose de experiencias
y prorrumpiendo en este suelo
que ahora sale de las sombras,

¡Impertérrito dispositivo!

sábado, 1 de mayo de 2010

Sábado 1 de Mayo INTRÍNSECAMENTE LLUEVE Y AMAINA Y LLUEVE

Y por lo visto tenía la palabra entre mis fauces
y mis atornillados dientes,
una expatriada sacudida que solo puede abastecer
la sosegada liquidez de un dique,
los espasmos moribundos de una presa,
la cabeza desmembrada en guillotina
manoteando un guiño en su postrema función,
una garúa consecuente, la interina imberbe.

Y amaina la alborada,
que no llegó a ser noche,
ni tan siquiera sé si fue tormenta,
la tempestad intrínseca,
bi-tri-cuatri-polar
no daña por dañar,
no es insubsistente,
es la naturaleza humana, justa o injusta,
¿Quien juzga?
¿Quien pone el tablero?
¿Quien juega a las damas?
¿Si es blanco o silvestre negro en cautiverio?
Una impresión que se diluye tinta en vena,
este fluir de grafías,
mescolanza documentada de un invierno, una afonía,
siento, pienso, peno, río, sueño, muero, vivo,
DEBO.

viernes, 30 de abril de 2010

Viernes 30 SACANDO ALGUNAS CONCLUSIONES


He dejado que irrumpas en mi lóbrego andurrial
pero en veces inscribo la necesidad de indultarte,
de resignarte con lo mucho que confieres.
Eres fuerte, existencial y te preguntas tantas cosas,
me resuelves, me procuras la dureza que se acrece.

Y este inexistente velo nos separa
a la vez que nos envuelve,
se enrosca, se retuerce, se agita los días de viento.

Las ventanas ya no cierran, amiga niña, amiga mía,
te doy y quiero ser magnánima contigo,
sigo siendo Tú, y me das tanto y no me impides,
que voy reparando sosegada, me se disponiendo,
y espero alcanzar la loma,
la que compartimos sin sabernos,
y sin duda, cuando toquemos el cielo
estará presto el tercero.