No es primera vez, mis ojos se resisten a la luz,
no quieren distinguir, solo intuir el deseo,
así que duermo y mis sueños ni se asoman,
tienen miedo de encontrarse con el linde interceptado,
mis neuronas reposan y mis células oxidan
en el fértil proceso asimilable reflexionando su éxodo.
Reservo en la medida incontenida el continente,
en el pleito insalubre que es sintético adictivo.
No se si yazco entumecida en mi cama,
¿O es homicidio imprudente?
De todas las maneras de morir
que se me ocurren miles y desconozco cientos,
esta es una de las que me agrada…
queda otra, que me guardo,
para contármela en cuerpo de historia
cuando me acuesto y me niego a no soñar.
martes, 9 de marzo de 2010
lunes, 8 de marzo de 2010
Lunes 8 Extraño día para nevar
Embebida ecuménicamente
borroneo sin especular, no es incipiente
y hoy la luna se desmiembra,
ni tan siquiera el astro amante
ha podido paliar su inminente inmolación,
el satélite se ha desprendido en polvo albo,
su doliente porte ya no está al alcance,
es un mutante que desgaja adormecido
se acuesta entre los nimbos,
y altruista disemina sus esporas,
y yo sigo sin abrigo
sin testigo,
para poder redimir este frío
la lluvia estelar se proclama en esperanza
¡Pretenciosa diana!
Entre rayos que hacen del fulgor ultravioleta,
un vía crucis, una saeta,
cante hondo en el albor crucifixión penitente,
el declive se torna sesgado
mas adusto, y yo me escruto en el deseo
y veo más allá, clarividencia,
nieva en la ciudad prohibida
siembra tras la luz y el lance.
borroneo sin especular, no es incipiente
y hoy la luna se desmiembra,
ni tan siquiera el astro amante
ha podido paliar su inminente inmolación,
el satélite se ha desprendido en polvo albo,
su doliente porte ya no está al alcance,
es un mutante que desgaja adormecido
se acuesta entre los nimbos,
y altruista disemina sus esporas,
y yo sigo sin abrigo
sin testigo,
para poder redimir este frío
la lluvia estelar se proclama en esperanza
¡Pretenciosa diana!
Entre rayos que hacen del fulgor ultravioleta,
un vía crucis, una saeta,
cante hondo en el albor crucifixión penitente,
el declive se torna sesgado
mas adusto, y yo me escruto en el deseo
y veo más allá, clarividencia,
nieva en la ciudad prohibida
siembra tras la luz y el lance.
domingo, 7 de marzo de 2010
Domingo 7 Chocolate
Le pregunto al agua
¿Porque me amas?
Si yo solo soy presencia,
no puedo volatilizarme en tu aroma,
solo soy cautiva en transformar tu forma,
adorno la limpidez con mis esencias,
adoro los matices que me muestras
las texturas descompuestas,
la sensatez de tu brío.
¿Qué puedo hacer que te agrade?
Me deleito en el viaje
voy con mi vaina de dulce,
abducida en la pasión que me subyuga,
psicotrópica espiral de aroma
que seduce y desorienta,
se evapora en el hervor del fuego,
cada poro de mi piel es un naufragio
de almíbar, exquisitez en casta,
mis dedos se deleitan en diluvios de sabores
atenuando mis sentidos, compendiando,
vista, sabor y tacto,
se embriaga la desnudez de mi mano,
mi olfato se ruboriza
mis labios gozan relamidos,
mis pupilas se dilatan,
la cuchara adquiere un brillo,
se funde en ligazón bruñida,
condensada flor de mescolanza
vaina y piel , perfume cimbrado,
sustento de tarde cerrada
domingo, dulce espesura, domingo…
¿Porque me amas?
Si yo solo soy presencia,
no puedo volatilizarme en tu aroma,
solo soy cautiva en transformar tu forma,
adorno la limpidez con mis esencias,
adoro los matices que me muestras
las texturas descompuestas,
la sensatez de tu brío.
¿Qué puedo hacer que te agrade?
Me deleito en el viaje
voy con mi vaina de dulce,
abducida en la pasión que me subyuga,
psicotrópica espiral de aroma
que seduce y desorienta,
se evapora en el hervor del fuego,
cada poro de mi piel es un naufragio
de almíbar, exquisitez en casta,
mis dedos se deleitan en diluvios de sabores
atenuando mis sentidos, compendiando,
vista, sabor y tacto,
se embriaga la desnudez de mi mano,
mi olfato se ruboriza
mis labios gozan relamidos,
mis pupilas se dilatan,
la cuchara adquiere un brillo,
se funde en ligazón bruñida,
condensada flor de mescolanza
vaina y piel , perfume cimbrado,
sustento de tarde cerrada
domingo, dulce espesura, domingo…
sábado, 6 de marzo de 2010
Sábado 6 Almendra y miel
Poseo una jerga instaurada
una valija de brizna de almendro
y un perchero con gabanes.
Se cubre el valle
y encanece mis sueños
desgastando una nívea manzana,
ventana de mi alba maestranza
que es edén de los reptiles nacarados
de ojos de piedra, colmo albo.
Leche de almendra dulce
de azúcar de caña y mango,
miel de néctar, jalea y jaleo
que impregna en veneno.
Me ciño al silicio en agrado
pecaminosas mis manos
jadeas, jadeo,
me rompo las uñas desgarrando
las medias que me calzan
y mis ojos de alabastro
me delatan, soy estatua,
dermis de mármol fraguada,
tú mi molde de la espalda,
heredad estacional de la fertilidad
de palabras incontenidas
libradas en soliloquio,
concernidas en atisbos
de articulación de esferas,
confusión de espejos y astros,
donde bañar mi desnudez,
radiación mística del alma,
blanca, eterea y concertada.
una valija de brizna de almendro
y un perchero con gabanes.
Se cubre el valle
y encanece mis sueños
desgastando una nívea manzana,
ventana de mi alba maestranza
que es edén de los reptiles nacarados
de ojos de piedra, colmo albo.
Leche de almendra dulce
de azúcar de caña y mango,
miel de néctar, jalea y jaleo
que impregna en veneno.
Me ciño al silicio en agrado
pecaminosas mis manos
jadeas, jadeo,
me rompo las uñas desgarrando
las medias que me calzan
y mis ojos de alabastro
me delatan, soy estatua,
dermis de mármol fraguada,
tú mi molde de la espalda,
heredad estacional de la fertilidad
de palabras incontenidas
libradas en soliloquio,
concernidas en atisbos
de articulación de esferas,
confusión de espejos y astros,
donde bañar mi desnudez,
radiación mística del alma,
blanca, eterea y concertada.
viernes, 5 de marzo de 2010
Viernes 5 Singladura
Curvilínea en la estría de la luz imprecisa,
a su velocidad contengo
abriendo cortinajes lóbregos
telarañas fosilizadas en ceniza,
mi celeridad me asola
y acosa el laberinto adusto
que precede a la ciudad sin rostro,
me percato por la falta de susurro
no detengo mi arbitraria traza en ella,
prosigo constante, me aireo,
vaporosa rasgo el cielo,
silban los viles, rompen tímpanos,
pícaro en celo, cuervo ciego,
prevarico en la inconstancia del suspense
orbito sobre la resolución holográfica,
haz sin lente, el hidrargirio se cierne,
agua-plata, sitial del vaticinio.
Nuestra amalgama, aleación decorosa,
“Destreza”
a su velocidad contengo
abriendo cortinajes lóbregos
telarañas fosilizadas en ceniza,
mi celeridad me asola
y acosa el laberinto adusto
que precede a la ciudad sin rostro,
me percato por la falta de susurro
no detengo mi arbitraria traza en ella,
prosigo constante, me aireo,
vaporosa rasgo el cielo,
silban los viles, rompen tímpanos,
pícaro en celo, cuervo ciego,
prevarico en la inconstancia del suspense
orbito sobre la resolución holográfica,
haz sin lente, el hidrargirio se cierne,
agua-plata, sitial del vaticinio.
Nuestra amalgama, aleación decorosa,
“Destreza”
jueves, 4 de marzo de 2010
Jueves 4 Gnóstica
Prefiero ser sumario de un instante
que eternizar y condonarme en mi presencia,
vivir sin miedo al no vivir mi vida viva,
por una noche conferida sin menú.
Emprenderé funambulesca singladura,
rindo mis sumas a tus restas del albor,
creo que existe una verdad sin evidencia
que la que pintas en mi casa de tablón.
Pernoctaré por no soñar jamás dormida,
velan gabelas cuando izas mi pendón,
dejas mis fuerzas al azar de las mareas,
son de los grises y las auras desazón.
Invoco al limbo por no convocar abismos
me arrastra el pulso si ya tiemblo en cognición,
enferman los colirios y me atizan los anhelos,
exfolio de entresijos sin justicia, sinrazón,
Sucumbir es un no puedo, epítome del clausurar,
quizá con la frente marchita, con las ojeras de tamo,
lloverán días de pliegos en el confín del exilio,
en el patio del sosiego, en las templanzas sin dios.
que eternizar y condonarme en mi presencia,
vivir sin miedo al no vivir mi vida viva,
por una noche conferida sin menú.
Emprenderé funambulesca singladura,
rindo mis sumas a tus restas del albor,
creo que existe una verdad sin evidencia
que la que pintas en mi casa de tablón.
Pernoctaré por no soñar jamás dormida,
velan gabelas cuando izas mi pendón,
dejas mis fuerzas al azar de las mareas,
son de los grises y las auras desazón.
Invoco al limbo por no convocar abismos
me arrastra el pulso si ya tiemblo en cognición,
enferman los colirios y me atizan los anhelos,
exfolio de entresijos sin justicia, sinrazón,
Sucumbir es un no puedo, epítome del clausurar,
quizá con la frente marchita, con las ojeras de tamo,
lloverán días de pliegos en el confín del exilio,
en el patio del sosiego, en las templanzas sin dios.
miércoles, 3 de marzo de 2010
Miércoles 3 Sintactictac
El reloj acompasado nos dá las siete,
el reloj desacertado intuye las once.
Las arritmias distienden tornasoles,
velos de las siete danzas
vientres de los once anhelos.
De trucos cintas y esquivas,
tengo la cintura rota,
dislocada viento en popa,
que no me parten fracasos
ni los rayos me laceran.
El reloj incoherente reza las seis
el reloj armonizado marca las diez.
Circundantes desatinos
desviando a los atisbos,
despistan a los segundos
perfilando bien los tiempos,
años, minutos, silencios
sin permisión permisiva.
El reloj menguante altera las diez
el reloj equilibrado digiere las dos.
Se auxilia la incoherencia
en desaciertos prestados,
para racionalizar escarpias,
formar parte de una historia
de un cortejo sin cordura,
por tener los pies alados
y redimir la memoria, de la roca
del palangre y de la fosa.
el reloj desacertado intuye las once.
Las arritmias distienden tornasoles,
velos de las siete danzas
vientres de los once anhelos.
De trucos cintas y esquivas,
tengo la cintura rota,
dislocada viento en popa,
que no me parten fracasos
ni los rayos me laceran.
El reloj incoherente reza las seis
el reloj armonizado marca las diez.
Circundantes desatinos
desviando a los atisbos,
despistan a los segundos
perfilando bien los tiempos,
años, minutos, silencios
sin permisión permisiva.
El reloj menguante altera las diez
el reloj equilibrado digiere las dos.
Se auxilia la incoherencia
en desaciertos prestados,
para racionalizar escarpias,
formar parte de una historia
de un cortejo sin cordura,
por tener los pies alados
y redimir la memoria, de la roca
del palangre y de la fosa.
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