domingo, 19 de mayo de 2013

Me bañaré en un devenir de incertidumbres
mientras se desploma el cielo de a poco,
que de tan cercano se deja tocar, se deja llorar.

Y ahora que ya tengo el beneficio de la duda,
me acostaré
frente con frente y sin bajar los párpados,
ya no hay lugar para las miras insondables,
solo miedos de algodón o de costilla desgarrada,
que quiere ver, sentir y dejar que se desboque el corazón,
aunque me vuelva escarpia
y así sabré quien soy y adonde quiero ir.

sábado, 18 de mayo de 2013

El viento azota de manera generosa cada una de sus letras contra los cristales de una habitación con vistas de ladrillo, puedo acariciar sus vértices con estas yemas níveas que hoy son vírgenes jugando al scrable y disponiendo verbos y palabras imposibles. Invento mis idiomas y le doy sentido a los silencios, me adormilo muda en el intento de tatarear sin lengua propia y me sonrío loca de ternura, me desnudo, me solazo de locura y me torno cada vez mas cuerda y mas fecunda.

jueves, 16 de mayo de 2013


En la conformidad de lo poco,
me arrimo a lo creo que poseo,
desprovista del oportunismo
y ansiosa de la oportunidad,
¿Tener o ser?
debajo de este cúmulo de nubes
y es que dios no existe,
¡¡¡ Entérense verdugos de los sueños!!!
no me cuestionen con las dudas
y su mordaz mordaza de acallarme,
es fácil redactar un testamento en blanco para mí
que vale mas que la retórica
que no acompaña a las palabras adecuadas,
sus palabras,
parabólicas, estúpidas y rasas,
mis palabras ilegibles,
un sin sentido para tantos,
un sin quererme para muchos
y un universo para el ego.

martes, 23 de abril de 2013

Todos tenemos esa fecha de caducidad oculta.
A veces, se personifica en desaliento,
en este miedo a dar un paso
con el muñón que arropa una ortopedia de madera.
Nos adula el sueño, nos evade invade,
nos excluye de las decisiones inconclusas.
El tiempo no demora las arrugas
ni las salvas del silencio,
aunque yo pensara o esperase
o me negara a comprender
que yo no soy una princesa.

jueves, 17 de enero de 2013

El granizo se presenta intermitente
en una sinuosa línea imaginaria,
un hemisferio en el inicio de tu espalda
y el final del limbo
como el cosquilleo que provoca los secretos de la piel.
El granizo doblegado
resbala como gotas de rocío
entre mis labios
que embelesan con sus rezos laicos y susurros
una frazada salpicada de espejos.
El silencio es sacro
y apostilla letras que suspiran aleluyas.
La memoria
es un disparo a quemarropa de racimo
que se ha vuelto en la conspiradora de mis sueños,
me mantendrá en vigilia
mientras mis párpados sostengan mi cordura.