Sensorialmente emergen las voracidades del tacto,
que de tan nuestro y tan calado me asalta como un puño
con pulsaciones de latido y su genuino placer por golpearme.
Mi inconsciencia se exhibe esclava,
corolario inagotablemente fértil
que adula a mis temblores esenciales
y al trémulo parpadeo que intuye el momento,
el “cualquier momento” acertando con tu rostro,
un perfil endiabladamente humano,
una rendición para el exiguo espacio ilusorio,
alertado, purpúreo y zozobrado en un piélago dócil, en calma,
mareado por la posma del deseo retentivo,
del instante,
un instante redivivo tras el exánime gemido del gozo,
un gozo que reconciliará mi sueño junto a mi conciencia.
jueves, 26 de mayo de 2011
miércoles, 25 de mayo de 2011
Martes 24
La brisa que armoniza los afanes
sembrados de mi conspicuo recuerdo,
es de su diseminado aliento
humedeciendo las esporas de durazno
de un cuello sumiso al verbo,
entregado por completo y sin reservas
a lo que ya tiene nombre de regreso.
martes, 24 de mayo de 2011
Lunes 24 A MI TAMBIEN ME GUSTARÍA LEER LO QUE NUNCA ESCRIBIMOS
Vaciar el aire a mordiscos e indultar al hambre
me hace deliberar con las palabras zurcidas
y el esternón acicalado de fragmentos.
Se atormenta la dolencia de los versos que se olvidan
y los discernimientos se aposentan en el sitial del aguardo.
me hace deliberar con las palabras zurcidas
y el esternón acicalado de fragmentos.
Se atormenta la dolencia de los versos que se olvidan
y los discernimientos se aposentan en el sitial del aguardo.
Y buscar en el ombligo del silencio
me hace nauta del papel doblado,
nigromante del paño sufragado por el agua
que no deja rastro en los filos.
me hace nauta del papel doblado,
nigromante del paño sufragado por el agua
que no deja rastro en los filos.
domingo, 22 de mayo de 2011
Sábado 21
Abrazo con mi piel la escuela del estremecimiento
sin esperar más que el delirio de saberme entera,
de contar mis dedos y enterarme de una vez
que no estoy mutilada,
que mi adoración es incolora y sin espacio,
que aunque esta mitad se sienta pobra
y se aflija de las noches que disipan esmeraldas,
aúna el lenguaje propio y consentido
de la soledad que no se esconde,
que no priva por hacerse al engreído encuentro
de los ecos de unos labios invidentes
y el saber que no está sola.
sin esperar más que el delirio de saberme entera,
de contar mis dedos y enterarme de una vez
que no estoy mutilada,
que mi adoración es incolora y sin espacio,
que aunque esta mitad se sienta pobra
y se aflija de las noches que disipan esmeraldas,
aúna el lenguaje propio y consentido
de la soledad que no se esconde,
que no priva por hacerse al engreído encuentro
de los ecos de unos labios invidentes
y el saber que no está sola.
Ilustración de Elena Ferrandis
jueves, 19 de mayo de 2011
Jueves 19
No podría ser más fervorosa por mi propia causa,
la que nos rocía de sabor a almendra
con los primeros avatares del sol,
sol de mayo, trémulo y aborigen del verano,
de un junio tan y más cercano
a la estación del pálpito,
de pálpitos acompasados
estacionarios por contraste y contrapunto,
dos arritmias regladas
en el devaneo de la circular buenaventura
ávida por sugestión magnética,
ecléctica y profeta de nuestro presente.
la que nos rocía de sabor a almendra
con los primeros avatares del sol,
sol de mayo, trémulo y aborigen del verano,
de un junio tan y más cercano
a la estación del pálpito,
de pálpitos acompasados
estacionarios por contraste y contrapunto,
dos arritmias regladas
en el devaneo de la circular buenaventura
ávida por sugestión magnética,
ecléctica y profeta de nuestro presente.
miércoles, 18 de mayo de 2011
Miércoles 18
Cuando las mariposas blancas
decidieron convertirse en abanicos de mi rostro,
se desmayó la luna avergonzada y confusa
bajo la desatención de sus alas,
ruborizó a las nubes y desató torbellinos de polvo,
una singular manera de extender su disgregada luz
y curiosear por mis impulsos redivivos,
me iluminó la vida y el fallecimiento,
me golpeó en la sien con dádiva y certeza
al hacerme la albacea de su acaso
y enardecí mi espalda con anillos y grabados
para sentirme aquilatada y vulnerable,
eternamente embelesada y declamando el aire
entre los dientes y los extraños momentos de maña.
decidieron convertirse en abanicos de mi rostro,
se desmayó la luna avergonzada y confusa
bajo la desatención de sus alas,
ruborizó a las nubes y desató torbellinos de polvo,
una singular manera de extender su disgregada luz
y curiosear por mis impulsos redivivos,
me iluminó la vida y el fallecimiento,
me golpeó en la sien con dádiva y certeza
al hacerme la albacea de su acaso
y enardecí mi espalda con anillos y grabados
para sentirme aquilatada y vulnerable,
eternamente embelesada y declamando el aire
entre los dientes y los extraños momentos de maña.
domingo, 15 de mayo de 2011
Domingo 15 FIGURAS INTRÍNSECAS Y TRANSFERIBLES
Sin darme cuenta,
se mimetizaron mis igniciones
tras las cortinas de papel,
y la traza de humo que brotaba
del aguacero de chispas,
me hizo sospechar,
me hizo adivinar,
que las palabras nunca escritas
eran agua de limón,
que los detalles se alucian con las llamas
y que apenas importaban,
¿Para qué, si el recuerdo no puede quebrarse
y lo qué importa no es de memoria mojada?
se mimetizaron mis igniciones
tras las cortinas de papel,
y la traza de humo que brotaba
del aguacero de chispas,
me hizo sospechar,
me hizo adivinar,
que las palabras nunca escritas
eran agua de limón,
que los detalles se alucian con las llamas
y que apenas importaban,
¿Para qué, si el recuerdo no puede quebrarse
y lo qué importa no es de memoria mojada?
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