martes, 13 de julio de 2010

Martes y XIII, RECETAS

Cincuenta gramos de azúcar
veinticinco de harina y un huevo,
clara a parte a punto nieve,
y hornear a ciento ochenta,
media hora en el averno,
sin olvidos de las pertinentes catas,
bandeja al centro y presto,
es la dulce proporción de mi bizcocho,
me place mezclar las yemas y el azúcar,
acompasar el pulso de muñecas y espesura
nevar de harina la amalgama de melaza
avizorando el tamo, empuñando,
e inspiro el tacto con los ojos
y la mano se transpira en condimento,
se diluye en miscelánea con la masa
ejercitando sentidos
en una sola palabra sin modismos,
sin sonido,
una sordina de aroma a ralladura de limón,
una mandala ejecutada en un tapiz,
una terapia de silencios,
cae la nieve sobre mi espejismo.

lunes, 12 de julio de 2010

Lunes 12 ME NEGARÁS CUATRO VECES

Hoy no hay poema, hoy hay poeta,
no existe rima, solo prosodia,
hoy hay poeta no existe rima,
hoy no hay poema solo prosodia,
¡No!
Y cuatro veces no
para enaltecer el si de la declamación,
un llanto bien llorado es un poema
una risa a bocajarro,
un disparate,
una provocación sin prudencia,
un diente azabache en esta bella comisura,
una diástole arrítmica,
unas gotas de vino en esta lengua,
una reserva de besos,
un reservado de labios,
sin reservas,
sin conservantes,
ni edulcorantes,
sin,
solo prosodia.

domingo, 11 de julio de 2010

Domingo 11 AZOTEAS

En la azotea de la casa lindante
ondea una apariencia a media asta,
supina, sorbida, no impedida,
se me reverencia
y la miro en mi trastienda, 
alzo un poco mis dedos del teclado
para no ser inurbana, 
y me integra el gesto indecorosa.
Se avizora un pretendiente, 
velaré mis párpados ¡Curiosa sin remedio!
Se emprende, se emprende…
no veo con lenguaraz refulgencia…
me levanto, quiero, percibir, oler, sentir,
se emprende el baile de velos,
se despoja del relente que la cubre,
se distingue salpicada en la negrura
una ofrenda ecléctica,
dadivosa incontrolada
de obscenidad innegable.
Se confluyen dos vertientes,
la humedad del ambiente,
y la toalla mojada que se enrosca con el viento,
bella samba la de la ropa tendida.

sábado, 10 de julio de 2010

Sábado 10 IN VITRO

Anduve un tiempo rumiando hierbas
drenando arena y escondiendo alguna piedra.
Tamizaban en mis manos los guijarros
Y una lluvia de luz ultravioleta traspasaba escarpia,
encendía la hojarasca entre mis pies de arcilla
y la ceniza se volatizaba y yo no lograba advertirla,
la respiraba, la respiraba en el hipar de los temores,
o temblores, ¿Timorata, tartamuda?
¡Que se yo de anatomía niña!
¿Que sabré yo? 
De las palabras y la preñez de los textos
me importan tres sarpullidos de viento
y cuatro gárgaras de piélago,
si al final,
dos mas dos nunca fueron cuatro, 
y de osadía ni cinco.
Los versos de cabaret
muestran su tournée de variedades
cíclicas y casposas, 
renacimiento de la facultad de ser tan objetivos
que los ombligos han perdido su propia identidad.

viernes, 9 de julio de 2010

Viernes 09 PARA ELLA

¡No!
No soy,
no soy yo,
no me departas,
no me ciegues con la vista,
no depraves tus maneras pulcras,
no farfulles mi nombre entre tus fauces,
no dibujes surcos en las comisuras de mi vientre,
ciérnete sobre las posaderas de este invierno mórbido
Y factúrate en la fosca de este cortafuego y los vestigios píos,
no gozas de mi permiso furtivo ni de mis manos... de escama,
no soy yo a quien buscas, sablista de palabras y suspiros,
date vuelta, busca un centro, dime negra, loca, cuerda,
y salva tu semblante decaído, no, es mi respuesta,
no, es un soliloquio entre mi no y tu sombra
una lisonja a mis sentidos y una guasa
a tú bruna oscuridad manchada
con dos crines albas,
con dos crines,
¡Albas!

jueves, 8 de julio de 2010

Jueves 08 APUNTES DE LA RECOLETA

Hoy eché de menos un manojo de requiebros,
en el desamparo de una taciturna cripta,
un sagrario en piedra y ecos,
un mirar al frente y ver un par de ojos,
par de manos, par de versos, par de cejas,
par de pares tras las manos óseas
de un bosquejo de adosado 
de cuatro pasos cuadrados,
un epígrafe sin epitafio ni poema,
murmullos del viento
y de los ojos félidos errantes
entre el albañil más montaraz
y el pintor más desabrido
vestido con gestualidad de muerte
con tizas de color disperso de mortaja
presumiendo alegorías,
quizá las de mi cabeza en salazón
en el atisbo errático
recorriendo las angostas calles
de una villa de primera clase
ni tan siquiera de sombra.

Recítame a la hora del olvido,
aquí me espero con la llave entre mis labios
que reiteran algo que encontré en el aire,
con sabor a añejo y con olor a umbral.

EN TU BALCÓN SUS NIDOS A COLGAR



Me faltan las ganas de abrigo
y me sobran los argumentos
para escucharme en la declamación
de los silencios tuyos
en comunión con las argucias que bostezan
después de este fallecimiento meníngeo.

“¿Y volverán las oscuras golondrinas?”

A crecer las buganvilias en el yermo
en un auxilio de saberse hojas y creerse flores,
solo para ser aún siendo un vestigio de magenta,
un principio de sabiduría dolosa
un contrato de carreras y fisuras
con rúbrica de esperpento, 
soy esa nariz pegada 
no por magnitud, si por olfato
un soplo narcótico de una sístole ingenua.


P.D. Con gratitud y mi mayor admiración al poeta Gustavo Adolfo Becquer, por prestarme un título y un verso "..."