Los días de crisoles vacuos
se calaron de turbiones provenzales,
catártica el agua que los nutre
y los dispersa en su sazón volátil,
dispuesta para su inhalación,
expuesta a su regreso al líquido esqueleto.
Un paseo por las nubes del si quiero,
de las manos sin reservas,
de los ojos que aún no viendo se contemplan,
se conquistan al enigma de las letras.
Porque necesitan esta oscuridad a medias,
este albo que se filtra tras el lecho,
abducido por la luz de la ventana,
la que recoge ya de par en par la brisa
y me lleva de la mano al cielo.
Es la que me dicta mi cadencia,
la misma que consagro en el rocío
dejando que fluya la disolución
entre mis labios, mi lengua y mi pecho.
Una avidez por dejar la piel,
de ser molécula del elemento
que me consigna como mortal
con inquietudes sosegadas
por la concesión del tiempo.
viernes, 7 de mayo de 2010
jueves, 6 de mayo de 2010
Jueves 6 EL MANTO
Que instinto tan distinto
el que puedo cotejar desde palestras
ajusticiando paradigmas de un estoque.
Me visto de luces,
soy beso en la rama,
y me abro camino al albero,
buscando el suelo que ando
descubriendo desde el punto muerto
la silueta a contraluz del ruedo.
Arena que se atavía de savia
del aroma de azahar y de marisma,
cuanto cadáver que echar,
si me giro y busco atrás
la providencia del manto,
que luce magenta y paja.
Una manera de creerme diestra
en el arte de la espada,
que le da vuelta al averno.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Miércoles 5 ALLÍ

Búscame en la antípoda del espejo
con esta licuación del gesto,
una gesta que me arma y me desarma
en la misma condición presunta,
¿Podrán creer que no es reflejo?
Son percepciones que francamente,
no incumben,
porque transito desnuda y llego,
no me llega la camisa al cuerpo,
porque ando despistada y llego,
y engrandezco a mi juicio
para atender la sin razón
que me ha ofrendado Morfeo,
un sueño, de nicotina.
Y ya despierta y en mi mano,
prendo un cigarrillo rubio…
martes, 4 de mayo de 2010
Martes 4 AQUÍ
Siguen lloviendo los mayos
deshidratando a los versos,
dibujando caligramas de una historia,
arquitectura del vivo
y del sigo viviendo
estructuralmente sostenible.
Cara del doy y recibo,
palabras con colmo
embebidas de claridad.
Cruz del tiempo rendido
de palabras anémicas
que transfiguran un libro.
Y siguen lloviendo los mayos
expiando el polvo en carne,
soltando la lengua en las manos
con una sencillez pasmosa
sin remembranzas ni estribos.
Un espacio diáfano,
donde cabalgar
los acústicos silencios
a lomos de un alazán
cándido y virtuoso
de herraduras no aguerridas
en exhumar existencias.
Luz que necesita abrirse brecha
y cabalgar tan lejos
como confieran sus piernas.
deshidratando a los versos,
dibujando caligramas de una historia,
arquitectura del vivo
y del sigo viviendo
estructuralmente sostenible.
Cara del doy y recibo,
palabras con colmo
embebidas de claridad.
Cruz del tiempo rendido
de palabras anémicas
que transfiguran un libro.
Y siguen lloviendo los mayos
expiando el polvo en carne,
soltando la lengua en las manos
con una sencillez pasmosa
sin remembranzas ni estribos.
Un espacio diáfano,
donde cabalgar
los acústicos silencios
a lomos de un alazán
cándido y virtuoso
de herraduras no aguerridas
en exhumar existencias.
Luz que necesita abrirse brecha
y cabalgar tan lejos
como confieran sus piernas.
lunes, 3 de mayo de 2010
Lunes 3 ASÍ
Lluevo sal,
quema el aliento,
hierve la lluvia,
un manantial.
----------------
Luto desnudo
la sombra se pretende,
una proyección.
----------------
Verbo Insecto,
cochinilla que algodona,
una miseria.
domingo, 2 de mayo de 2010
CICLO VITAL
He amanecido amaneciendo,
silencioso, domingo, silente,
solo escucho los latidos, del reloj,
palpitan a escarpia abierta.
No cabecea, no transmite excitación,
nunca deja adivinar su rictus o desidia,
no se detiene, jamás, no muere,
está condenado a vagar con la prosodia del tiempo.
Así que hoy igual que ayer, sus células mecánicas
seguirán falleciendo, nutriéndose de experiencias
y prorrumpiendo en este suelo
que ahora sale de las sombras,
¡Impertérrito dispositivo!
sábado, 1 de mayo de 2010
Sábado 1 de Mayo INTRÍNSECAMENTE LLUEVE Y AMAINA Y LLUEVE
Y por lo visto tenía la palabra entre mis fauces
y mis atornillados dientes,
una expatriada sacudida que solo puede abastecer
la sosegada liquidez de un dique,
los espasmos moribundos de una presa,
la cabeza desmembrada en guillotina
manoteando un guiño en su postrema función,
una garúa consecuente, la interina imberbe.
Y amaina la alborada,
que no llegó a ser noche,
ni tan siquiera sé si fue tormenta,
la tempestad intrínseca,
bi-tri-cuatri-polar
no daña por dañar,
no es insubsistente,
es la naturaleza humana, justa o injusta,
¿Quien juzga?
¿Quien pone el tablero?
¿Quien juega a las damas?
¿Si es blanco o silvestre negro en cautiverio?
Una impresión que se diluye tinta en vena,
este fluir de grafías,
mescolanza documentada de un invierno, una afonía,
siento, pienso, peno, río, sueño, muero, vivo,
DEBO.
y mis atornillados dientes,
una expatriada sacudida que solo puede abastecer
la sosegada liquidez de un dique,
los espasmos moribundos de una presa,
la cabeza desmembrada en guillotina
manoteando un guiño en su postrema función,
una garúa consecuente, la interina imberbe.
Y amaina la alborada,
que no llegó a ser noche,
ni tan siquiera sé si fue tormenta,
la tempestad intrínseca,
bi-tri-cuatri-polar
no daña por dañar,
no es insubsistente,
es la naturaleza humana, justa o injusta,
¿Quien juzga?
¿Quien pone el tablero?
¿Quien juega a las damas?
¿Si es blanco o silvestre negro en cautiverio?
Una impresión que se diluye tinta en vena,
este fluir de grafías,
mescolanza documentada de un invierno, una afonía,
siento, pienso, peno, río, sueño, muero, vivo,
DEBO.
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