Peinamos las redes del entendimiento
buscando peces
y solo hayamos fárragos en salazón.
Suerte que hay un feligrés para cada despojo
destilando secreciones
y con ojos sin vestigios de objetividad.
Dos comensales de paladar insecto
omiten el protocolo
y hacen antesala con sus miembros dilatados.
Crustáceos y nazarenos de garganta concurrida
oficiales de yantar
engañan a sus laringes para recibir falacias.
Gula de pecaminosa escarpia facsímil
toscos estirpes del plagio
desgastan con su lengua rasta, hasta la sombra del plato.
miércoles, 9 de junio de 2010
martes, 8 de junio de 2010
Martes 08 ANATOMÍA A ESCALPELO
La casa se presumía,
era floresta barroca
en la salífera atmósfera
de un diván inexistente,
voluble contexto
el de cuatro paredes mudas
sin testimonio ni auxilio.
los verbos se calcinaban sin remedio,
diapasón de exhalaciones inconclusas
desertando en un modismo,
suspiros cercenados
con el filo de escalpelo
ruborizando afonías.
La inmediatez pigmalión,
neófita de los deleites ceceantes
hablaba de verso sin verso
versando los labios descarnados,
los cuellos degollados
y las extremidades mutiladas.
Se deconstruían los bosquejos
sensitivos y carnales
en la geografía de dos cuerpos,
anatomía sardónica convulsa
en la enajenación legítima
de los apéndices con fauces
era floresta barroca
en la salífera atmósfera
de un diván inexistente,
voluble contexto
el de cuatro paredes mudas
sin testimonio ni auxilio.
los verbos se calcinaban sin remedio,
diapasón de exhalaciones inconclusas
desertando en un modismo,
suspiros cercenados
con el filo de escalpelo
ruborizando afonías.
La inmediatez pigmalión,
neófita de los deleites ceceantes
hablaba de verso sin verso
versando los labios descarnados,
los cuellos degollados
y las extremidades mutiladas.
Se deconstruían los bosquejos
sensitivos y carnales
en la geografía de dos cuerpos,
anatomía sardónica convulsa
en la enajenación legítima
de los apéndices con fauces
lunes, 7 de junio de 2010
Lunes 07 QUIERO UN GUION DE WOODY ALLEN
Bien puedo y debo y quiero,
que el licuar salino de mis lacrimales
perpetúe un ciclo circular,
una leyenda bautizada entre relámpagos,
quizá pronóstico de quien jugaba fuerte,
muchas luces, muchas sombras,
funámbulos y acrobáticos de las alturas
y siempre una red en el foso
tejida con cordón umbilical,
o lo mismísima fortuna
declarando lealtad a quien la implora.
Bien puedo y debo y quiero,
mucho me llevo en los grises,
fotograma a fotograma,
palabras embebidas,
centelleos, risas, lances,
y una terma llena de nostalgias.
Cerrar los párpados
y ver en la garganta el desconcierto,
es una mirada al tiempo
no es esclava,
es acueducto de savia
y sembraremos guiones como frutos,
Woody Allen nos ha escrito un texto,
tenemos y sabemos, retenemos,
ya lo hicimos,
y es un patrimonio inmensurable
la juventud eterna
de una casa con dos llaves,
allí estarán a buen recaudo las reminiscencias,
lo adeudo, lo siento, lo prometo.
La casa se cierra en silencio
y da paso a dos tranqueras,
¡Ya verás!
Las luciérnagas se inmolaran de celos
al ver tu piel nueva.
que el licuar salino de mis lacrimales
perpetúe un ciclo circular,
una leyenda bautizada entre relámpagos,
quizá pronóstico de quien jugaba fuerte,
muchas luces, muchas sombras,
funámbulos y acrobáticos de las alturas
y siempre una red en el foso
tejida con cordón umbilical,
o lo mismísima fortuna
declarando lealtad a quien la implora.
Bien puedo y debo y quiero,
mucho me llevo en los grises,
fotograma a fotograma,
palabras embebidas,
centelleos, risas, lances,
y una terma llena de nostalgias.
Cerrar los párpados
y ver en la garganta el desconcierto,
es una mirada al tiempo
no es esclava,
es acueducto de savia
y sembraremos guiones como frutos,
Woody Allen nos ha escrito un texto,
tenemos y sabemos, retenemos,
ya lo hicimos,
y es un patrimonio inmensurable
la juventud eterna
de una casa con dos llaves,
allí estarán a buen recaudo las reminiscencias,
lo adeudo, lo siento, lo prometo.
La casa se cierra en silencio
y da paso a dos tranqueras,
¡Ya verás!
Las luciérnagas se inmolaran de celos
al ver tu piel nueva.
domingo, 6 de junio de 2010
Domingo 06 DE CAMINOS Y DE ESCAMAS
Un grito acallado
entre las calles del olvido,
un caminante o su sombra,
no lo distingo.
El firme se desprende de calina,
parece de noche
pero un reloj
me indica todo lo contrario,
aunque alguien vacile,
es de día para todos.
No hay nadie más
sobre los adoquines desgastados
y la humedad ha tomado forma de cuerpo,
pisa fuerte, sus pasos no flaquean,
humilla las escamas
de serpiente que se encumbran,
resbaladizo reptil.
La angostura en la vereda
parece interminable,
pero al final del camino
hay una mente despierta,
la del hombre, sombra o humedad,
lo observo en la distancia contenida
y el eco de mis pulsaciones
marca los tiempos, marca silencios
y el camino se bifurca
como la lengua bífida.
entre las calles del olvido,
un caminante o su sombra,
no lo distingo.
El firme se desprende de calina,
parece de noche
pero un reloj
me indica todo lo contrario,
aunque alguien vacile,
es de día para todos.
No hay nadie más
sobre los adoquines desgastados
y la humedad ha tomado forma de cuerpo,
pisa fuerte, sus pasos no flaquean,
humilla las escamas
de serpiente que se encumbran,
resbaladizo reptil.
La angostura en la vereda
parece interminable,
pero al final del camino
hay una mente despierta,
la del hombre, sombra o humedad,
lo observo en la distancia contenida
y el eco de mis pulsaciones
marca los tiempos, marca silencios
y el camino se bifurca
como la lengua bífida.
sábado, 5 de junio de 2010
Sábado V DE POETAS Y MALDITOS
Me descarto de los reyes y las damas,
alterno sonámbula
en mancebías para poetas malditos,
por fruición
en pervertirme de la nostalgia corrupta
y de las elásticas palabras
que valen su peso en tendón.
Una mesa, cuatro sillas, ocho sombras,
una copa desgastada, esmerilada, truncada,
reminiscencia de los labios aprendidos
de miserias y tuberculosis.
Beneplácito desencajado de maxilares
en hablar el lenguaje de los locos
y los signos de los sabios y la savia.
Mientras, soborno a mi lengua
con prótesis de relicario,
un detalle corolario
de la ambigüedad latente
en mi escritura,
una demencia incorrupta
que prescribiré a mis semejantes.
alterno sonámbula
en mancebías para poetas malditos,
por fruición
en pervertirme de la nostalgia corrupta
y de las elásticas palabras
que valen su peso en tendón.
Una mesa, cuatro sillas, ocho sombras,
una copa desgastada, esmerilada, truncada,
reminiscencia de los labios aprendidos
de miserias y tuberculosis.
Beneplácito desencajado de maxilares
en hablar el lenguaje de los locos
y los signos de los sabios y la savia.
Mientras, soborno a mi lengua
con prótesis de relicario,
un detalle corolario
de la ambigüedad latente
en mi escritura,
una demencia incorrupta
que prescribiré a mis semejantes.
viernes, 4 de junio de 2010
Viernes 04 VISITA INESPERADA
Pensando que pensaba,
me olvidé de mi
por el camino corto,
para ser el arco boreal
prodigioso y etéreo
de las auroras del iris.
Ronroneaba una nana
para dormirme arrullada
entre rulos y jazmines,
nubes edulcoradas
de textura de algodón,
telarañas de azúcar.
Las pupilas se perdían
en el cromático prospecto
de las alturas en desuso
y las sábanas almidonadas
presumían de su dermis tersa,
para acoger al mejor de los sueños.
-¿Dónde vas niña adornada de dulces?
__A buscar un balcón para asomarme
-Vuélate al pináculo del atalaya
__Allí estaré.
Me confunde su actitud pausada,
¡Esta no era la niña que desafía a su sombra!
-Te buscaré un espejo, (Le digo en su reverso)
Me mira y se asombra,
se lleva la mano al viento,
su rostro ya es luz
y se proyecta en mis auroras del iris,
__¡Ya tengo un reflejo!
jueves, 3 de junio de 2010
Jueves III ACERCA DE LETRAS Y DIENTES
Me ahogo en la lobreguez
de un libro en blanco
victima de este naufragio
en la borrasca imperfecta,
me observo,
superviviente, mística,
embebiendo mis pulmones de grafías
sin degustar ningún texto,
y las expelo de a poco,
a veces hostiles, cercanas, ¿Tan lejanas!
pero siempre ciertas, ¿Tan inciertas!
Uso una Gillette de vellera
para rebanar hasta la médula,
y no me hurga el pudor al desollarme,
y expongo mi segunda piel,
la única de la que aprendo
de mi propia desilustración,
y a la vez me desaprendo
de la estimulación precoz,
¡Que misterio tan espontáneo!
Y es entonces cuando saboreo, mascullo,
en este mar de fluctuaciones pixeladas,
ortodoncia del averno.
de un libro en blanco
victima de este naufragio
en la borrasca imperfecta,
me observo,
superviviente, mística,
embebiendo mis pulmones de grafías
sin degustar ningún texto,
y las expelo de a poco,
a veces hostiles, cercanas, ¿Tan lejanas!
pero siempre ciertas, ¿Tan inciertas!
Uso una Gillette de vellera
para rebanar hasta la médula,
y no me hurga el pudor al desollarme,
y expongo mi segunda piel,
la única de la que aprendo
de mi propia desilustración,
y a la vez me desaprendo
de la estimulación precoz,
¡Que misterio tan espontáneo!
Y es entonces cuando saboreo, mascullo,
en este mar de fluctuaciones pixeladas,
ortodoncia del averno.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
