sábado, 6 de agosto de 2011

Viernes 05

Amenizada con la luz medrosa
puedo sentir en el silencio más silencio,
más espero y desencuentro en el reparo,
más censura que en el miedo y la desgana,
y en las pausas,
escudriño las fisuras
y todo se deslía con la sosa,
todo se amalgama con el tiempo,
y el alma, se desespera con lo inerte.

viernes, 5 de agosto de 2011

Jueves 04 PURIFICACIÓN

Hoy me acarició la realidad
y resbalé en la palma de su mano,
se disfrazó de embozo y disimulo,
de noche y de palabra.
¿Y qué me queda?
¿desfragmentar la piel a migas
y esconderlas?
¿llamarle oscuridad a las polillas?
averiguar donde las luces son cosecha.

jueves, 4 de agosto de 2011

Miércoles 03

El margen de aquel afluente era un huelgo de sutilidad,
albo, salinero y silenciosamente liso.
Escandalosamente un dulce recorrido
que ruborizaba a los temores más sensatos.
Un origen y un final a todos los los caminos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Martes 02 CIUDAD

Me destila el aire y el ahogo
de un lugar sin rostro que sublima.
Próxima a mis pies y a mis condenas,
cada vez se me hace más cercana
y la transpiro,
quizá por insistencia, quizá por empatía
y asomo mis ganas por la brecha que descuida su avidez,
no veo sombras ni respuestas,
dista de cualquier matiz, es incipiente
y no me deja más remedio que buscarle un nombre,
un nombre ajeno y sin memoria,
una identidad de baldaquines
que preserve cada paso que me nombra.

lunes, 1 de agosto de 2011

Regreso al lugar donde me vio merodear la madrugada,
donde las aguas eran la melaza de una lengua anémica y liviana,
y el beso, !que decir del beso que anestesiaba gargantas¡
un lugar inscrito en las bisagras del latido, abierto hasta el amanecer
auscultando el propósito del alma.

domingo, 31 de julio de 2011

La tormenta se crea como necesaria
a veces incluso como imperativa
y el alud intencionado
se acrisola en el asfalto,
hierve el agua,
el vapor encala nuestro rostro
y se dispersa,
ríe la mañana, ríe el verbo, ríen las palabras
y la mente descansa.

sábado, 30 de julio de 2011

El sol se va esgrimiendo entre las flores
en un intento o grito a la sospecha,
la de un calor carente de una voz.

Un tiento a ciegas de la luz que no se entrega,
que serpentea y a menudo no se siente,
se prostituye y se adultera por defecto y por efecto
de un perfecto pacto de embriaguez.

El corazón de un universo en controversia
que impele al mundo y lo sacude sin querer
por el prurito de llegar a ser lo más oculto.