lunes, 8 de agosto de 2011

Lunes 08

Amarillea el ocaso y yo me voy nutriendo de hojarasca,
se me hidrata el músculo inferior al pecho
y elaboro cátedras de alguna especie de estrategia.
Vuelvo a recaer en ese pensamiento insano pero necesario
para equiparar el viento del oeste y el del este,
se enmaraña el pelo y teje un velo tras los ojos,
se me antojan cientos de palabras
y me anidan en el mismo eje de un truncado paraíso,
un sazón con hueste que me da vigilias
y me agita el polvorín del todo llega.

domingo, 7 de agosto de 2011

BUENOS DÍAS Y BUENA SUERTE

escenario-
Abrir los ojos y dejarse emancipar por los bostezos
en el apego de unas sábanas calizas
conferidas a esta pasión introvertida de la piel.

reflexión-
Soy privilegiadamente ahora
y me disperso en la ceniza de otro día migratorio,
todo lo que pasa ya no existe
y todo lo que llega es invisible.

sábado, 6 de agosto de 2011

Viernes 05

Amenizada con la luz medrosa
puedo sentir en el silencio más silencio,
más espero y desencuentro en el reparo,
más censura que en el miedo y la desgana,
y en las pausas,
escudriño las fisuras
y todo se deslía con la sosa,
todo se amalgama con el tiempo,
y el alma, se desespera con lo inerte.

viernes, 5 de agosto de 2011

Jueves 04 PURIFICACIÓN

Hoy me acarició la realidad
y resbalé en la palma de su mano,
se disfrazó de embozo y disimulo,
de noche y de palabra.
¿Y qué me queda?
¿desfragmentar la piel a migas
y esconderlas?
¿llamarle oscuridad a las polillas?
averiguar donde las luces son cosecha.

jueves, 4 de agosto de 2011

Miércoles 03

El margen de aquel afluente era un huelgo de sutilidad,
albo, salinero y silenciosamente liso.
Escandalosamente un dulce recorrido
que ruborizaba a los temores más sensatos.
Un origen y un final a todos los los caminos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Martes 02 CIUDAD

Me destila el aire y el ahogo
de un lugar sin rostro que sublima.
Próxima a mis pies y a mis condenas,
cada vez se me hace más cercana
y la transpiro,
quizá por insistencia, quizá por empatía
y asomo mis ganas por la brecha que descuida su avidez,
no veo sombras ni respuestas,
dista de cualquier matiz, es incipiente
y no me deja más remedio que buscarle un nombre,
un nombre ajeno y sin memoria,
una identidad de baldaquines
que preserve cada paso que me nombra.

lunes, 1 de agosto de 2011

Regreso al lugar donde me vio merodear la madrugada,
donde las aguas eran la melaza de una lengua anémica y liviana,
y el beso, !que decir del beso que anestesiaba gargantas¡
un lugar inscrito en las bisagras del latido, abierto hasta el amanecer
auscultando el propósito del alma.