lunes, 14 de junio de 2010

Lunes 14 A LA MANERA


Y remontamos el río sin cauce,
tú a mi vera, renacimiento de adonis,
yo te sigo con mi escuela manierista.

Me indemnizan los quebrantos
por restaurar las zozobras
y redimir policromías proscritas.

Peyorativos de lo correcto, insurrectos
atestamos las maneras y matices
de la fragilidad incorpórea
dispuesta en extremidades corrosivas.

¡Y es que nos lleva la vida!
¡Y es que aturde el pulso de las manos!
¿Que afonía es una arenga existencial
que no sabía?

Y tantas otras desechadas,
que me daban treguas de escarcha,
sisillas de los momentos absurdos
y miradas sin retina.

Y se derraman las cumbres,
que copulaban con halos,
brechan la tierra delgada
y esparcen simientes de cauce.

domingo, 13 de junio de 2010

Domingo XIII DIVÁGAME

Me gusta que me divagues,
ser verso,
estar en tus labios
y sellar la exclusividad
en cada renglón,
cada beso que no diste,
cada silencio robado,
y ser esta llama de cirio,
mi oxígeno,
que no atraganta
que me acomoda en la vida
alimentando mi estatus
con tu desleída cera.

Quema, arde y me lastima
este corazón maldito,
me modela, me recicla
me adula,
me hace horma
para calzarme en el linde,
arquetipo de mi ser.

Y en la pared un retrato,
remembranzas
y en el techado sin murallas
pensamientos para perpetuar
y en la vereda reversa
una escalera de caracol invertebrada,
eje de suspensión de las grafías.

Las que no concurren ni existían,
peculio que sisamos de los bajos fondos,
ese valor añadido
alquimista de miserias
y lo cubrimos de tamo,
arena bruñida,
hebra residual de algún castillo.

sábado, 12 de junio de 2010

Sábado 12 DESINTERESADAMENTE

Envuélveme que siento frío.
En el remanso del lecho
los tejidos se presumen de su ausencia,
son endiabladamente osados,
¡Así que arrópame!
Arrópame de piel y sin palabras,
hilvanando las astucias
en el hilar de mi espalda,
¡Así que abrígame!
Abrígame con pensamientos
que me ungen de la calidez profesa
de unos labios, labios ciegos,
escúdame en tus párpados que besan
y amilanan mi cordura,
embelesa mi calmosa esencia,
¡Crucifícame!
Crucifica al verbo de mi lengua
que renacerá de los sudarios
en la lobreguez de quien no espera,
desinteresadamente concernida
en el destemple de mi hechura.

viernes, 11 de junio de 2010

Viernes 11 ANOCHECE QUE NO ES POCO

Me llevo lo que me dejé en ninguna parte
para encontrarlo de nuevo en algún sitio,
y que represente mi retrato anónimo
sitiada desde el varadero en esta reflexión salubra.

Y la brisa alisea de mi voz
me inspira para seguir respirando,
para escuchar con los ojos entreabiertos
como se arrima el albor de unas huellas.

La luminaria hosca me susurra,
tiene cosas que decirme,
¿Me extrañabas desde tu reposo?
Si, me responde y sigue musitando.

Y así me confiesan los días,
a versos, a rostros, a lumbres, a estambres,
transitando bajo doseles del puerto,
a luz de alcurnia y piel salobra.

El muelle se retira manso de mi lado,
se descarta sin mirar atrás mi buen recaudo,
se sonríe, se sonroja y se diluye,
entre las marismas que faenan en mi costa.

jueves, 10 de junio de 2010

Jueves 10 EL VOLADERO















La evocación de su piel
se inscribirá en la memoria de la lengua,
ella sabe y dice,
ella piensa y calla,
ella es la proclamación del verso
amarada en la planicie convexa.

Y caerán en rendición de sus pupilas
los amaneceres laxos
y los atisbos vedados,
cual fruición de paloma incandescente
cortejando a los amperios
en el voladero sin alambres.

Efímero sobrevenir de plumas
el de los mantos de verde.

miércoles, 9 de junio de 2010

Miércoles 09 A LA CARTA

Peinamos las redes del entendimiento
buscando peces
y solo hayamos fárragos en salazón.

Suerte que hay un feligrés para cada despojo
destilando secreciones
y con ojos sin vestigios de objetividad.

Dos comensales de paladar insecto
omiten el protocolo
y hacen antesala con sus miembros dilatados.

Crustáceos y nazarenos de garganta concurrida
oficiales de yantar
engañan a sus laringes para recibir falacias.

Gula de pecaminosa escarpia facsímil
toscos estirpes del plagio
desgastan con su lengua rasta, hasta la sombra del plato.

martes, 8 de junio de 2010

Martes 08 ANATOMÍA A ESCALPELO

La casa se presumía,
era floresta barroca
en la salífera atmósfera
de un diván inexistente,
voluble contexto
el de cuatro paredes mudas
sin testimonio ni auxilio.

los verbos se calcinaban sin remedio,
diapasón de exhalaciones inconclusas
desertando en un modismo,
suspiros cercenados
con el filo de escalpelo
ruborizando afonías.

La inmediatez pigmalión,
neófita de los deleites ceceantes
hablaba de verso sin verso
versando los labios descarnados,
los cuellos degollados
y las extremidades mutiladas.

Se deconstruían los bosquejos
sensitivos y carnales
en la geografía de dos cuerpos,
anatomía sardónica convulsa
en la enajenación legítima
de los apéndices con fauces