domingo, 4 de octubre de 2009

Domingo 4 Háblame del sur


Háblame de las playas del sur,
de sus arenas blancas,
de atardeceres rasos.
Puedo oler el mar en la distancia
e imaginar mis pies descalzos
hundirse en la marea clara,
bellos moldes que dejan mis rastros.

Háblame de la música del viento
Cuando acaricia el levante
y tú estás despierto.
Puedo sentirlo en la misma distancia
e imaginar cada brisa que pasa,
como si agasajaras mi alma.

Háblame de las almadrabas,
de bravos marineros, hombres duros
luchando en sus barcas,
rompiendo las olas, lidiando su estampa,
Háblame de ese sur, háblame,
ese sur tan compartido
cuando abro mis ojos en los tuyos
Y tú en los míos.


Domingo 4 Despertares



con un verso de tus labios
versando en los míos,
intimamos a la sombra de un castillo,
derramados en el suelo susurramos
y enredamos bellos cuerpos, los fundimos.

Sentimos dulces las huellas consentidas
de estas manos inexpertas, nuestras lenguas.
Embriaguez de frutas silvestres, efluvios.
Tu piel resbala entre el sudor y el grito,
exhalación con nombre de azahar y letras. 

sábado, 3 de octubre de 2009

Sábado 3 La mujer de rojo



Aquella mañana de octubre
decidió subirse al tren
Llego puntual a su encuentro,
despechada en el andén.
triste, enojada y confusa,
fue la primera en entrar
subió sin hacer mas ruido,
sobre el vinilo beige,
que el de tacones roídos,
y su mirada de infiel.
Se acomodó en ventanilla,
para observar su reflejo,
sería la póstuma vez.
El tren se iba cargando,
¿Que sabrían esas sombras de su engaño?
de sus miserias, “Femme Fatale”
el último trayecto en tren,
su vida ya era pasado,
la iba dejando atrás
en cada horizonte, en las nubes,
en el cielo y en el aire,
como paisajes rasgados.
Premeditado el color
de su mejor traje, rojo,
se teñiría purpureo
con el carmín de sus labios
y su sangre de hiel.
No podía con la carga,
tantos años en sigilo,
su rostro era un espectro
y quería librarlo a él.
Viaje largo y eterno,
premeditado el lugar,
sin notas ni despedidas.
sola, prendida,
oscura habitación de hotel.

viernes, 2 de octubre de 2009

Viernes 2 Divagación III



Hoy no quiero idolatrar al amor ni a la hermosura,
¿No existe acaso la monstruosidad y el odio?
Démosle la jerarquía que en legitimidad poseen,
en la veracidad absoluta y milenaria.
Ciertamente el amor y la ternura existen gracias al desamor y la aversión,
y no sabríamos de la belleza si no conociéramos la fealdad y la fiereza.
Cuanto hay que agradecerle a estos sentimientos, malevolencia, terror.
Gracias a ellos disfrutamos de la dicha que provocan las pasiones que nos emocionan.


¡Y brindo por lo feo, grotesco, deslucido, disforme, amorfo y espantoso!
¡Y bebo de mi copa por el desamor, el rencor y la repugnancia!
Podría seguir con una larga lista de adjetivos y palabras,
equilibrio natural para la vida de las esencias.
¡Que bien que me siento hoy!
Doy gracias por sentirme mal.



jueves, 1 de octubre de 2009

Jueves 1 Octubre







Místico este mes de octubre,
cargado de propósitos que exceden cualquier quimera.
Sugerente de palabras, candelabro,
con sus lagrimas candentes ,cera que licua,
generación espontánea.
Euphorbia, entre guijarros albos, silueta evocadora
en un atardecer grisáceo.
Nocturno, oscuridad circundante en secretos,
abrazados frente a un candil tiznado.
Hojarasca, pisadas en el bosque tupido
de olor a tierra nutrida de tantas flores marchitas.

Miscelánea de alusiones cálidas y escarchadas.
Para mí, un mes cambiante como si bisiesto fuese,
hay años de pasaje inadvertido
y otros tantos que me desconcierta estoico.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Miércoles 30 Venus


















No existe nada más agraciado en el mundo

que un cuerpo de mujer desnudo,
claro-oscuro que da luz y savia propia a los sentidos,
sombras que dejan vislumbrar sensualidad
en este fruto que se muestra.
Sinuosos senos, curvas aterciopeladas,
“ombligo” que bella palabra y que contraluz poderoso.
Centro neurálgico de esta simetría excelsa.


Desaparecen las luces el cuerpo deslumbra
como en un cuadro de Rembrandt.
Poderoso ser omnipotente
capaz de dar a luz la vida.
Venus de marmol dormida,
mostrando su espalda yacente,
entre sábanas de seda,
atravesando materias,
desdibujando sus pliegues,
proclamando a la diosa que existe
íntimamente en nosotras.





 Cuadro: Rembrandt Harmenszoon van Rijn






Miércoles 30 Eternidad



Se inmiscuyó entre mis sábanas
como una exhalación del viento.
Se acercó calmoso y se contuvo,
entre mis muslos, vientre y pecho.
El deseo me asediaba y a la vez sentía el miedo,
frio y calor contenido, entre lamento y gemido.
Su cuerpo en perfil de alma
se convirtió en letra humana,
blanquecina tez de delicada sospecha.
Lo etéreo traspaso mi esencia.
Dilaté mi cuello y le mostré mi estrato
y en medio de tanta obsesión,
bebió mi sangre y yo la suya
Desdicha para vivir los dos.