lunes, 13 de septiembre de 2010

Lunes 13 III DE XXII

Se disciernen silbos en las catenarias
y me lleva presa un caminante espiritoso en las audacias.

Las noches son aquel desván que almacenaba cajas
y en cada una de ellas guardábamos retales,
instantáneas de un pasado y un futuro,
teníamos nuestro pequeño inmenso mundo
en la vehemencia que desprenden los cuerpos al amarse,
el del melífico tacto en el culto suceder de un cuello
entregado a una muerte segura,
místico pasadizo para llegar al cruce de sentidos.

Y nos devoramos sin plurales,
singular manera de ocultar lo inocultable,
las manos de agua, seno de las orquídeas
y la fauna de un lugar sin lecho.

Aquí no acometen las auras, no hay cielo,
solo una azotea que se piensa seráfica,
el umbral a este ostracismo que me embebe
y yo suspiro, para que mi espectro
tome mi relevo como errante por tus nimbos.

domingo, 12 de septiembre de 2010

Domingo 12 II DE XXII

Desleída en el tálamo más insondable
las frazadas se hacen nube.

Este lance desmedido y sin costuras
hilvana de pretensiones pías los sentidos
de este corazón comprometido,
y puedo perderme en este aflujo
y en la virginidad del mundo susurrante de azaleas.

Me transfieres a un lugar sin contraluz
que providencia un eclipse de inquietudes,
una licuefacción sólida de amalgamas
ávidas por ser y ser un detalle de torzal bruñido
en el tapiz de piel y aromas que me unges.

Y el árbol ebrio de mi botánica existencia
se deja llorar por los sauces,
llueven pecíolos de labio pecaminoso y entregado
permeables por el vaho de una convulsión de alientos
en esta floración desilustrada.

Decolorados los rostros ya sin detalle,
se dilatan sobre el musgo
y se vulneran caprichosamente en norte
de este sur sumido a los deseos.

sábado, 11 de septiembre de 2010

Sábado 11 I DE XXII

Unas manuscritas manos se identificaron con las sílabas
de un instrumento de viento en deshielo,
cúspide volátil de un cráter
que anhelaba los impulsos de cadencia
rasgando con un filo de estilete los silencios.

El raso que envolvía su místico sustantivo
se dejaba evidenciar bajo la sombra de una aventurada inercia,
sinuosa elipse bajo palio, el primer elemento comedido
diseminado por la regresión de los metales líquidos
y el prolífico fervor de sus efluvios.

Lava sobre lava, córtex cóncavo y convexo
de un plexo de peciolos y de esporas
limitando en estuarios de lo más protegido,
zona de naturaleza y floresta
expiada por los apetitos más nobles

¿Y por qué no? ¿Decir vetustos?

jueves, 9 de septiembre de 2010

Jueves 09 DESCORDINANDO

No me alcanza el devenir del largo asueto,
y le imploro luz a las mañanas,
¡Tercas mulas!
que no descubren nada mas allá de su tubérculo.

Le dan vueltas a la rueda de molino,
siguen en remanso en una estela de cóccix,
cuatro candongos que asimilan los cuartos,
y prosodían su porfiado paso de lerdo.

No se paran, ni se pronostica analogía,
un menú de pulsos y de tientos a la carta,
así requiero yo a mi tiempo,
inconstantemente inquieto y desmedido.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Miércoles 08 SIMPLE-MENTE

Si quisiera y tú quisieras
todo sería un propósito,
¡Queramos de todo y de poco!
¡Desmemoriemos nuestras manos
durante toda la vida!
hagamos de la evocación un epicentro
y de los pétalos un manantial,
curiosidad que no mata
que aviva y nutre a los gramos.

Así saber sabremos, que el olvido,
no es inicuo ni causalidad de nada,
será por siempre
y digo siempre, epifanía.

martes, 7 de septiembre de 2010

Martes 07 LA HORA DEL ÁNGEL

Mis yemas reseguían algunos sincopados
y se detenían sobre la caricia escrita
de un esbozo abstruso,
una resonancia de atributos facultados
para quien sabe sentir sin pupilas.

Afiancé la página del libro que aún despierto
desprendía aquellos versos de piélago y sal,
frazada tejida de letras, quedas y mañanas
que se ceñía en esta desnudez vestida.

Y adheridas al cemento remontado
descansaban las liturgias
de aquel tálamo de mausoleo,
sempiterno eco de lo nuestro.

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Y ahora, cierro las manos con recortes de cristal
y un collage purpúreo me divaga
al acercar mis labios al carmín de savia.

Lunes 06 DELIRANDO...

Estoy radiante y soy de sol,
de luz, de albor, de dos,
y voy de par en par
sin parábolas ni alegorías,
soy yo, soy tú,
soy siendo horganza y fieltro.

Me gozo concurrida
por mi manera y mi modo,
me tamizo,
soy de arena, mar y arroyo.