Escribir en ese pecho alborotado
firmando con latidos,
mordisqueando cada pulso con los labios
y ver que no se nace, se renace.
Se encandilan los rumores y los años,
se manejan,
con el debido atrevimiento
y sin el idéntico respeto
de un dueto a media luz sin gas y sin orquesta,
un éxodo del miedo.
lunes, 10 de octubre de 2011
sábado, 8 de octubre de 2011
viernes, 7 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
domingo, 2 de octubre de 2011
La reflexión me lleva al paradigma de mi propio ejemplo
para nunca redundarme en nada
y no creer que cada día hago lo mismo,
no es una rutina
es un aprendizaje que mientras aguante la memoria es útil
o simplemente entretenido,
un álbum que miro sin anhelos
con curiosidad y sin preguntas.
para nunca redundarme en nada
y no creer que cada día hago lo mismo,
no es una rutina
es un aprendizaje que mientras aguante la memoria es útil
o simplemente entretenido,
un álbum que miro sin anhelos
con curiosidad y sin preguntas.
Las expectativas matan o maltratan a los sueños,
no hay tatuajes en la piel,
solo una avidez elucubrada de mi misma,
un renacimiento en cada despertar
y un reinventarme cada día sin creerme demasiado lo aprendido.
no hay tatuajes en la piel,
solo una avidez elucubrada de mi misma,
un renacimiento en cada despertar
y un reinventarme cada día sin creerme demasiado lo aprendido.
jueves, 29 de septiembre de 2011
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Tentarse en el instante y aprender que aquel momento
era un relámpago,
un brote de frescura a bocajarro
empatizando con la piel.
"Estos brazos no duelen, solo aprietan
y no pretenden hacer ni deshacer desde sus manos
ninguna estratagema,
solo un lenguaje de mudos,
para manos, para brazos, para piernas, para labios…"
era un relámpago,
un brote de frescura a bocajarro
empatizando con la piel.
"Estos brazos no duelen, solo aprietan
y no pretenden hacer ni deshacer desde sus manos
ninguna estratagema,
solo un lenguaje de mudos,
para manos, para brazos, para piernas, para labios…"
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