domingo, 2 de octubre de 2011

La reflexión me lleva al paradigma de mi propio ejemplo
para nunca redundarme en nada
y no creer que cada día hago lo mismo,
no es una rutina
es un aprendizaje que mientras aguante la memoria es útil
o simplemente entretenido,
un álbum que miro sin anhelos
con curiosidad y sin preguntas.
Las expectativas matan o maltratan a los sueños,
no hay tatuajes en la piel,
solo una avidez elucubrada de mi misma,
un renacimiento en cada despertar
y un reinventarme cada día sin creerme demasiado lo aprendido.

jueves, 29 de septiembre de 2011

Sentirte y ser de miel,
hacerte mi melaza y mi aguadulce
y solo porque creo y se tan cierto
que hoy sueño sin soñar
y me amanece mientras duermo.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Tentarse en el instante y aprender que aquel momento
era un relámpago,
un brote de frescura a bocajarro
empatizando con la piel.

"Estos brazos no duelen, solo aprietan
y no pretenden hacer ni deshacer desde sus manos
ninguna estratagema,
solo un lenguaje de mudos,
para manos, para brazos, para piernas, para labios…"

martes, 27 de septiembre de 2011

Rechinan las bisagras en la jaula de los grillos,
el viento no concluye en los barrotes
y golpea su dureza contra el hierro.
Los grillos no se agitan y frotan su angostura
o su destreza innata
en el camino de la maestría.
El soplo se rinde y se marcha.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Me acurruqué bajo el calor del párpado,
de un par de parpados o remos avizores
y me dormí enfilando un todo en blanco concurrido,
un éxodo sin más declive ni pasaje al que mostrarse.

domingo, 25 de septiembre de 2011

Mordisquear  el aire en busca de palabras
y ver como se esfuman o simplemente no existen, no hay ganas.
Son el protocolo que se torna vacuo,
que se entorna tras los ojos
y se muestra introvertidamente deprimido,
como este sentimiento universal que creo que merezco.

sábado, 24 de septiembre de 2011

La fiebre es la insolencia de un rumor
o un chismoteo impropio,
grosera y evidentemente sorda,
mi sombra es blanca o un intento vacilante
y mi sien, un corazón destituido.