Estaban profanando sus huellas y apenas conocía los impulsos de aquella inexorable persecución, él jamás hubiera imaginado verse en aquel trance, el de una vida que ni siquiera había decidido vivir o mejor dicho morir, o por lo menos, era lo que la persuasión de su mente falaz le aconsejaba pensar. Así que resolvió en salir por la trastienda de aquel pequeño negocio de comida basura que regentaba desde hacía varios meses en el Born, él pensaba que allí estaría a salvo, pero se equivocaba en sus cábalas, delante del local se había detenido un auto, y para su estupor, la luna posterior le reveló un rostro amortajado tras un cendal de horganza, la reconoció sin vacilar, sin duda era ella y lo escrutaba firmemente, desafiante, como si quisiera traspasar aquellos cristales concurridos por el aliento de sus labios trepidantes, y asfixiarlo, envenenarlo con un solo y cáustico suspiro.
Lavó su rostro con las manos transpiradas de recelo, y miró hacia el techo prodigando la vista en la pantalla de un contraluz camicace, quería llegar tan y más lejos como acertaran sus huesos, para no volver a ver aquella sombra carmesí, y supo en ese mismo instante que había llegado su hora, la hora de la carrera de jaras. No tenía tiempo para reflexiones y su gesto era el maquinal instinto de la mismísima zozobra, alguna virulenta dolencia de aquel aire rancio le había desecado con muescas su semblante sosegado, mientras que los párpados desalentados dejaban justificar a sus pupilas dilatadas por las prisas...
Si alguién quiere comprar la primera parte puede hacerlo a través de mi correo personal
mafaldasegues@hotmail.com
saludos a todos!!
domingo, 8 de mayo de 2011
sábado, 7 de mayo de 2011
El alfayate (Personajes)
Se acaudaló de legañas
y de pequeños retales
para remendar las penas.
Se coronó en la escuela de los grajos
y emancipó su desazón con carestías.
Rindió resarcimientos azabaches
a los pies de la desidia
y se hizo sastre de las sombras.
Ovillaba sus canillas con el humo del resuello
o de alguna expiración tardía
a medida de su huésped moribundo.
Su hechura de betún,
era el acorde de sus huesos deleznables
a merced de nubarrones e infortunios,
un talismán para protervos
y el jadeo de las hienas
ensimismadas con su arte de ceniza.
viernes, 6 de mayo de 2011
Jueves 05
Me almidono la sonrisa en la trastienda de mis sueños,
se sesgan mis suspiros y simulan ser un vuelo a medio punto.
Puedo cubrir las azoteas de mi pecho con la galanura
y los avales de un nirvana inadvertido
para alborotar cada alborada con la gracilidad del parpadeo.
se sesgan mis suspiros y simulan ser un vuelo a medio punto.
Puedo cubrir las azoteas de mi pecho con la galanura
y los avales de un nirvana inadvertido
para alborotar cada alborada con la gracilidad del parpadeo.
jueves, 5 de mayo de 2011
Miércoles 04 IN VITRO
Me desangro apuñalada por el verbo amar
con la licencia de morir sin darme cuenta,
amar con ganas, sin bretes, sin pausas
y derramarme por las vetas de mi seno.
Me arrullo en esta obstinación de no saber,
sencillamente, naturalmente,
solo sangrar
y transfundir en cuentagotas el milagro.
con la licencia de morir sin darme cuenta,
amar con ganas, sin bretes, sin pausas
y derramarme por las vetas de mi seno.
Me arrullo en esta obstinación de no saber,
sencillamente, naturalmente,
solo sangrar
y transfundir en cuentagotas el milagro.
miércoles, 4 de mayo de 2011
Martes 03 INADVERTIDA
Los poros de esta piel se infiltran de marinas,
mimetizan su identidad
por el placer de atesorar el espejismo
de la fluidez que no es azul.
Son el medio para desvestirse de manías,
pasar inadvertidos
y permutar desde el mismísimo epicentro
la apreciación del cíclope de los mortales.
mimetizan su identidad
por el placer de atesorar el espejismo
de la fluidez que no es azul.
Son el medio para desvestirse de manías,
pasar inadvertidos
y permutar desde el mismísimo epicentro
la apreciación del cíclope de los mortales.
martes, 3 de mayo de 2011
Lunes 02 de mayo CLAROSCURO
Un velador desorientado se ha amigado con la sombra,
rinde cuentas a los surcos de un paño vacio
y la sabana se frunce con el juramento de la claridad.
Elucubra el polvo que se tambalea ebrio con los primeros fucilazos,
se incrusta coagulado en el alcor
y desdibuja la arrogancia de lo henchido.
La intuición del cuerpo se obsequia con su propia huella
y se derrama en el abrigo de un invierno intermitente,
desnudo, sin más realces que su piel y el nombre,
rozando por momentos la jerarquía perentoria
en el festín de las pupilas delirantes,
un golpe de gracia a contraluz de su presencia.
rinde cuentas a los surcos de un paño vacio
y la sabana se frunce con el juramento de la claridad.
Elucubra el polvo que se tambalea ebrio con los primeros fucilazos,
se incrusta coagulado en el alcor
y desdibuja la arrogancia de lo henchido.
La intuición del cuerpo se obsequia con su propia huella
y se derrama en el abrigo de un invierno intermitente,
desnudo, sin más realces que su piel y el nombre,
rozando por momentos la jerarquía perentoria
en el festín de las pupilas delirantes,
un golpe de gracia a contraluz de su presencia.
domingo, 1 de mayo de 2011
Domingo 01 +
Emulo la estratagema sin batalla por ver el sol en cada incitación de un pestañeo, desde el merodeo de la misma luna perspicaz que me dio las doce cuando yo andaba descalza. Auspicio las manos anidando en el anillo de todo lo que prorrumpe en el desafío de las ganas y los racimos como arras sobre una fárfara de terciopelo, estallido de un corazón que se desgaja y te desea antropófago. Amo en la anchura y en la holgura de la inmensidad de la palabra y el encuentro que se hizo rostro exuberante cuando lo moduló el mismísimo respiro, con aquella seriedad de oficio que se empuñó en la cúspide de las gargantas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
