miércoles, 20 de julio de 2011

El guiño de la oscuridad
me da más piel de la que abrigo
y me solazo en una situación sin voz,
sin sur y sin testigos que me sigan.
Ya no hay ayer al que sonría,
ni una memoria, ni ambición que me reclame,
hay hoy y ahora
en la concordia de un papel sin firma.

martes, 19 de julio de 2011

Lunes 18

Tras la lente hay una percusión sin formas
vacía de cualquier designio,
baladí por apariencia y sexo
y tan sencillamente invicta de materia
que recata pleitesía en el nombre que la nombra.
Un pálpito que se desflora en prenda
para quien deshoje cada lóbulo del laberinto,
un fiel blasón de miel,
alegoría de apetitos sacros.

domingo, 17 de julio de 2011

Mis manos deconstruyen verbos en los labios
y juegan con la expiración y el aura,
se asoman en el plexo de un diván que no malicia en la memoria
y acarician en lo más profundo de este ego,
un vientre rosa, efugio del umbral de los milagros
que se armoniza en el vaivén de las mareas
y acuna al hemisferio de mi lado más humano.

viernes, 15 de julio de 2011

Jueves 14 LLUEVE

Se amilanaba la luna tras las enaguas de mi cielo almidonado
acicalando de rayo hasta los horizontes más dormidos.
Un cielo nodrizo por la cortesía de mis sueños vagos,
presuntamente claros, paradójicamente oscuros,
aleteos de pestañas deshilachando bagatelas
y jugando con el polvo que levantan.
Ciudad de fucilazo y de tormenta,
ciudad de contraluz sin tiempo
vociferando trazos  que salpican,
apaciguando manos que bosquejan sombras
tejiendo telarañas con el contraluz de la ventana.

jueves, 14 de julio de 2011

Desafiar al verbo amar
en la resurrección sin estar muerta,
me permite hablar,
pisar el mismo suelo que murmura
y que ahora extraña el peso de unos pies
porque no entiende de distancias.

martes, 12 de julio de 2011

Lacónica, como una lágrima en desahucio de su pena,
sola,
en la inercia de tener un mísero segundo en vanagloria
sin argumentar la ola que la reanima,
dejando tras su prematuro lance
una estela que la empeña
hacia el lugar donde la sal se nombra dulce.

lunes, 11 de julio de 2011

CIERRA LOS OJOS

Cierro este telón del sueño
que me abraza pródiga en su abrigo
y descoso carcajadas de mi risa floja y de mis ganas.
Me acomodo en el susurro del suspiro,
cauce jubiloso en miscelánea,
entre papel mojado
y un piélago zurcido con palabras,
las que te refrendo en la garganta y se deslizan,
las que no se acallan y presumen del resuello,
afanosamente,
acrisoladas en las lenguas,
cuando expían en la voz de los amantes.