En la vertical de mis utopías
no hay polvo que se alce
ni pies que se interrumpan,
los muros no se levantan,
se hunden para envilecer la hegemonía,
no hay prisa
y no existe el estrabismo efervescente,
forma parte del sufragio subterráneo
y en cualquier caso, en este abismo,
la caída libre es la mejor forma
de llegar a cualquier parte.
martes, 22 de febrero de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
FIGURAS INTRÍNSECAS Y TRANSFERIBLES XIX
Me vestí de aguamarina para trabajar el agro,
transpiré lo intranspirable
y alojé mi corazón de viento sobre el pecho de un árbol.
En cada rama figuró los frutos de un anuario fecundo
mientras su copa me pretendía,
yo le acaricié la sombra agasajada por su ronroneo
y me enervó con su corteza porfiando por su estirpe.
De rodillas, susurrando,
le supliqué por mis labranzas y simientes
y él me procuró la lluvia,
hoy, me acordé del sol cuando llovía.
sábado, 19 de febrero de 2011
Sábado 18
Cuando uno es juicioso de su exigua lacra
se desmayan los arboles llorones
y se cauterizan los áureos pendientes del crepúsculo,
hoy se atajan los caminos,
se hacen verde,
se hacen sombra, de la que nunca refresca,
porque aquí no hay singulares runas de sentirse
solo destellos fusiformes de saberse.
se desmayan los arboles llorones
y se cauterizan los áureos pendientes del crepúsculo,
hoy se atajan los caminos,
se hacen verde,
se hacen sombra, de la que nunca refresca,
porque aquí no hay singulares runas de sentirse
solo destellos fusiformes de saberse.
FIGURAS INTRÍNSECAS Y TRANSFERIBLES XVIII
Inesperadamente fruto y labio se avivaron
sumisos en la ablución de almíbar
a forma de rocío de quilates destilados
desde lo más insondable de los apetitos carnosos
de una dulzura de casta
florecida desde un vientre generoso
como dádiva sensorial de un deseo disoluto
cuidadosamente zurcido entre la preñez de amor
y el inexperto anochecer de los sensibles.
sumisos en la ablución de almíbar
a forma de rocío de quilates destilados
desde lo más insondable de los apetitos carnosos
de una dulzura de casta
florecida desde un vientre generoso
como dádiva sensorial de un deseo disoluto
cuidadosamente zurcido entre la preñez de amor
y el inexperto anochecer de los sensibles.
jueves, 17 de febrero de 2011
DIVAGACIÓN XVI
Estar en el punto de mira del silencio
es un error de apariencia subjetiva
que se puede interpretar como latencia estéril
si los ojos solo ven las obviedades
y porfían contra pálpitos espiritosos,
que están y quieren dar.
Estos fulguran con su cualidad ilusionista
como estaquillas que atolondra el viento
a fin de trasponer atisbos en los salones del anonimato.
es un error de apariencia subjetiva
que se puede interpretar como latencia estéril
si los ojos solo ven las obviedades
y porfían contra pálpitos espiritosos,
que están y quieren dar.
Estos fulguran con su cualidad ilusionista
como estaquillas que atolondra el viento
a fin de trasponer atisbos en los salones del anonimato.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Martes 15 EL TRUCO
De las auroras haré trizas ingeniosas en la oscuridad
y algún bosquejo de una senda giba y encrespada,
la adularé con unos labios de terrón de azúcar desbriznado
aplacando su efigie librepensadora.
¡Y de la chistera un cimiento de espejito ciego!
que desgrana alegorías inmoderadas de reservas,
causa y efecto en este zenit de una trayectoria nigromante.
martes, 15 de febrero de 2011
Lunes 14 REM
El inconsciente de mis ojos
presume de dos lunas,
salpican mares desde la negrura.
Se hace de noche en la ilusión de estío
y me arropo con mi pleamar,
se extinguen las candelas,
en la quietud y la calma
mientras las dos lunas
se diluyen en la declamación de un silencio.
El muelle ríe en su sordinay la brisa no se exhibe
firme al protocolo de prontuario,
se desvisten las promesas
y es que en estos reverberos de mis ojos
suelen dormir profundamente los salmos.
presume de dos lunas,
salpican mares desde la negrura.
Se hace de noche en la ilusión de estío
y me arropo con mi pleamar,
se extinguen las candelas,
en la quietud y la calma
mientras las dos lunas
se diluyen en la declamación de un silencio.
El muelle ríe en su sordinay la brisa no se exhibe
firme al protocolo de prontuario,
se desvisten las promesas
y es que en estos reverberos de mis ojos
suelen dormir profundamente los salmos.
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