lunes, 7 de febrero de 2011

Domingo 06 EL PLACER

Amo cada instante de tu piel
y respirarte como deponente de unas extremidades
que presumen de memoria,
y yo me esgrimo celestial
al encorvar por ellas una sacudida de excelencias,
un pecado que me santifica en la delicia,
en el verso que versé en tus labios,
antes de volvernos grillos.

sábado, 5 de febrero de 2011

Sábado 05 PRINCIPIOS

  • Máxima, idea o norma personal que rige el pensamiento o la conducta. También en pl.:
    ser fiel a sus principios.

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  • Puedo recorrer el norte con la palma de mi mano
    y el sabor se hace jarabe de frutilla.
    Con el cendal a rostro descubierto
    un sol me alumbra, dos y tres me dan y doy
    ¿que voy a hacer si soy
    y me recreo al ser principio de los míos?
    inexcusablemente, por principios.

    viernes, 4 de febrero de 2011

    Viernes 04 LOS SUEÑOS, SUEÑOS SON

    Es como si no te hallaras,
    nunca te presentas en mis sueños,
    como si mi inconsciente se ataviara de espejismo,
    ¿será un reflejo provisorio para hacerle un rostro al tiempo?
    no me contesto,
    y es entonces cuando codicio inexorablemente
    un pensamiento irracional para placebo
    de mi adicta sombra insomne,
    ¡Una locura, una utopía, una escalera!
    pero al final de mi pesar, la lumbre,
    una candela lacrimosa que destiñe ocres
    y me relega en una flama que se prodiga disforme.

    Jueves 03 ALGÚN QUE OTRO


    Nunca me expresé con suficiente claridad,
    no fue tarea fácil ni difícil,
    simplemente fue,
    como el arrollo subterráneo que se va enriqueciendo
    de fatuas palabras nonatas
    y estas fenecen sin ser,  
    mientras, sus cadáveres,
    deshecho de las aguas falaces
    amalgaman  una viscosidad sofisticada al compás del silencio.
    Nadie las llora ni las recupera de su poza,
    y las plañideras expían sus manos con la donosura
    que consiguen a granel  por la permuta de amparos .

    El ejercicio de borrar los labios es la mala praxis que conozco,
    un alimento privilegiado de parásitos y desencantos
    que anidan en los lodazales y son ciegos.

    Quizá de los milagros se hace el hábito de quien espera alguno,
    yo no instauro mis quimeras,
    aprendí de algún error que otro,
    los arbotantes de mi ego deconstruyen  los traspiés
    y hacen enmiendas de argumento litigado.

    miércoles, 2 de febrero de 2011

    Martes 01 PERSONAJES (Bruno)

    Como inquilino zozobrado de la noche
    se conquistó  entre las mareas de levante
    tiznado en piel y  en alias.
    Adormecido por su heroicidad
    a luna desdichada y por profusa casta
    se despertó en el sueño de  las tierras desposadas
    besando algas y algún verso,
    bien de petimetre  y mal hallado
    se bosquejaba diestro en su mandil oscuro,
    y un embozo a buscavidas sin indicios
    le dio el respeto en el lugar sin nombre.
    Un mullido sin recelos de perfil y de talento
    con manos que no procuraban aire,
    ningún fútil intento en sus espaldas,
    todo en magnitud a la de estirpe.

    martes, 1 de febrero de 2011

    Lunes 31 PERSONAJES (FRIDA)

    Frida recogía las migajas del castaño oscuro rebasado,
    frecuentaba los cuartos sombríos
    y hacia música con sus molares
    mientras  alumbraba con cerillas alguna desazón.
    A menudo su falta de ingenio la ignoraba
    y sacaba impulsos de los cenagales grises
    tan distantes sus días impares.
    Su mirada autista se desvelaba en las quimeras
    y en los ojos que aún extraños la abrigaban,
    era nívea lozanía impronta
    y le otorgaba el privilegio de la duda,
    ambrosía de unos labios concurridos
    en el crepúsculo purpureo de su pelo.
    Era absurdamente bella,
    absurdamente grotesca
    absurdamente agua,
    absurdamente fuego,
    un  oasis movedizo de suburbio.

    lunes, 31 de enero de 2011

    Domingo 30 PERSONAJES (MADAME TATÍ)

    La media sonrisa de su tez ausente
    se ocultaba bajo una máscara de gollería,
    rebañaba sus ojos con cenefas de papel de seda,
    principalmente en azul,
    como el matiz de su piel aquellos días pares.

    Sus pies cincelados por los años
    descubrían a una bailarina renca
    acomodada en un diván de estambre,
    apenas acuñaba sus pasos
    tropezaba con el tamo de un camarín rancio.
    ¡Cuantas cuentas perdidas de carlancas!
    todo era desorden en su cuerpo,
    una cadera sin tules que aventar,
    un busto solo lleno de memoria,
    rota y descosida
    como una muñeca fragmentada
    que ya no tenía ni sombra,
    taciturna y derramada de a poco,
    como el polvo diseminado
    en algún lugar donde reposa extinta.