El polvo sobre las frazadas no se aquieta
y volátil sin aspiraciones
se mece con la música
que ejerce la brizna sobre el trigo,
flexiona el horizonte, lo burla
y Juega con el céfiro a ocultarse,
se congratulan del va i ven de sus caricias
de la maña de su encorvado espinazo
adulado de su cóncava y convexa hechura.
Se torna el yermo un oleaje
bajo algún pliegue de tormenta,
no menguan a los tientos,
desgarrándose a los gritos
y se emulsionan homogéneos entre piernas,
comulgan pecho contra pecho
augurando el sabor de los halos
que sobre el murmullo se hacen abundancia,
rumores de lo que se calla bajo palio
martes, 18 de enero de 2011
lunes, 17 de enero de 2011
ALGO SÉ
Ahora que sé lo que no soy,
sé,
lo elemental
del ser que se proyecta
y revela en otro espejo
a par y a piélago.
sé,
lo elemental
del ser que se proyecta
y revela en otro espejo
a par y a piélago.
domingo, 16 de enero de 2011
Domingo 16 LA SOMBRA DEL ASNO
El desafío de la piedra
fue la sien del andariego obtuso,
y cayó en su propia brecha flaqueado,
peco de incauto y lerdo,
pensó que tal vez si no pensaba
pensaría demasiado
para salvar el singular de sus plagas.
Yerró, y se desangró en el reguero
embebido por el propio cauce
de su semejante entumecido.
fue la sien del andariego obtuso,
y cayó en su propia brecha flaqueado,
peco de incauto y lerdo,
pensó que tal vez si no pensaba
pensaría demasiado
para salvar el singular de sus plagas.
Yerró, y se desangró en el reguero
embebido por el propio cauce
de su semejante entumecido.
Sábado 15 SUSTENTO
Crecer en el estribo de una oda
sin pedirle al tiempo tiempo,
desatinarlo por complejo y encubrirlo
y saber del infortunio sus prodigios.
Me encandilo del silencio que custodia al verso,
de su matiz a pergamino rancio,
al olor del libro más vetusto
y ser el lance,
un episodio que me acerca
y me presume en cierre.
Crecer sin más palabras que las que no existen,
las que nadie juzga
y se maceran en la lengua,
sarpullido de un asombro que no fermenta
y vegeta con el calor del despertar a medias,
a media luz, a luz de cerca.
sin pedirle al tiempo tiempo,
desatinarlo por complejo y encubrirlo
y saber del infortunio sus prodigios.
Me encandilo del silencio que custodia al verso,
de su matiz a pergamino rancio,
al olor del libro más vetusto
y ser el lance,
un episodio que me acerca
y me presume en cierre.
Crecer sin más palabras que las que no existen,
las que nadie juzga
y se maceran en la lengua,
sarpullido de un asombro que no fermenta
y vegeta con el calor del despertar a medias,
a media luz, a luz de cerca.
sábado, 15 de enero de 2011
Viernes 14 POR LA VENIA
Solicito espacio para redimir la ausencia,
para no encrespar a los espectros que yo misma esbozo,
se ríen en mi espalda cuando aquí solo se ven tejados,
necesito un cuento, una chistera, a un nigromante.
porque cada vez se angosta más este flechaste de alfileres
y duelen, respiran, salpican y se hacen de reptiles acerados,
se relamen cuando me descubren lánguida,
simplemente un paso franco
para el deleite de la lluvia seca,
yo no me apeo por escama ,
solo apunto algún guión de mi estrategia.
jueves, 13 de enero de 2011
1301**11
Levitando jamelgos de crin de cepa,
alimentando a mordiscos las gargantas
encuentro el premioso trasnochar de los abrazos,
sonámbulos y noctívagos jinetes
que se enredan entre las riendas de párpado
mientras se alborotan los irracionales jacos.
Se despojan de lo que no apresa
y aprenden expeditos de su germen
a transitar sobre el angosto alcor del sosiego.
Cuando la piel ya no se concibe como escama
y deja de ser una seda hilvanada de equiláteros meandros,
se deslíe el párvulo principio de los sin finales.
alimentando a mordiscos las gargantas
encuentro el premioso trasnochar de los abrazos,
sonámbulos y noctívagos jinetes
que se enredan entre las riendas de párpado
mientras se alborotan los irracionales jacos.
Se despojan de lo que no apresa
y aprenden expeditos de su germen
a transitar sobre el angosto alcor del sosiego.
Cuando la piel ya no se concibe como escama
y deja de ser una seda hilvanada de equiláteros meandros,
se deslíe el párvulo principio de los sin finales.
miércoles, 12 de enero de 2011
Hoy me despierto en esta soledad de no estar nunca sola, vestigio de sus yemas que están licuadas en mis manos y se perpetuán en el arrecife de un adiós mutilado.
Volvernos grillos,
sabernos sabios de nosotros e ignorantes,
hacer acordes en la extremidad oscura
de una noche sin orquesta.
Jamás la nada y el todo
tendrán razón de ser
sin comulgar silentemente
en este conclave de apéndices
que se hace llanto
en la longevidad del viento.
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