domingo, 24 de octubre de 2010

Domingo 24 INTRUSOS I

Me gusta comprenderte en mis pupilas,
lento,
intersticio abierto en mis escuelas que conspiran
y no interrumpo su intención,
es de sedición in vitro que me extiende,
y ya de plumas y orlando el torso,
me vuelvo otra vez a las rocas
a un paseo por sus brumas,
por el sílice que de aluvión me acrece,
enaltezco en el enjambre de cristales
por el germen de mi agradecida enfermedad
y me quedo adormecida tras su piel de pómez,
tras el granítico mantel de esbozos,
asentamiento que concurre nómada
escapista del consabido ruido
y de lo que reflexiono absurdo,
mas que yo, o al menos, menos,
así que me fomento
por el placer de verme en esta cera,
en el elenco de cordones
que alguna vez y alguna forma,
tropezaron con mis pies.

sábado, 23 de octubre de 2010

Sábado 23 FIGURAS INTRÍNSECAS Y TRANSFERIBLES I

Las rosas eran de tierra y ceniza,
los tallos de sal sin vértices
ni escarpias yuguladas.

Brotaban del vergel más fértil,
donde la lluvia pedía permiso
y el viento no osaba.

La delicadeza gris de sus pétalos
sollozaba rocío, piedras, gemas sin pulir
ambicionando transcurrir por el salobre sinuoso,
el de su delgada equilibrista acantilada
cristalizando la luminiscencia
en la vereda de vidrio.

Su avidez y su castigo,
impregnarse en su propia cognición
de evaporarse en las salinas sin maneras,
en las marismas con aroma macilento,
entumecidas,
por el perfil a contraluz de madrigales.

Corolas de grafías, letras mudas
para amenizar un baile de espejos
en la noche nunca oscura,
nunca sola en la mudez de aliento extrovertido.

Y ahora canta, ahora llora,
lobulares credos los de quien clavó sahumerios
y recolectó inspiraciones.



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viernes, 22 de octubre de 2010

Viernes 22 DESCLASIFICADO III

Me dejo involucrar por las magnolias
que mi ser amado posará sobre mi vientre,
suculentas manos de insensato
que me sacian solo de pensarlas,
una sola travesía entre los pasos
y las musas que acudieron años luz a sorprenderme,
un atardecer de aquellos,
un amanecer de esos,
un enloquecer de muchos que devengo
al ser la luminiscencia de un jardín urbano.

Plausible calendario que amontona
alas de papiroflexia
dejándolas sin cautiverio.
Se acabaron los principios
y la trata de querubes,
con una talega de lentes para mirar los eclipses
bastan los ojos afines,
se pierden estrábicos y silábicos
bajo el muérdago de los umbrales.

jueves, 21 de octubre de 2010

Jueves 21 DESCLASIFICADO II

Me sirvo la noche y me la ofrezco
en un grial tallado de lunares,
sangre de azabaches
que salpica con el aroma dormido.

Yacemos sobre la cordura
de una centinela blanca,
la locura,
mansa, extremadamente,
diva en un telar liviano,
la enaltezco con mi sombra,
inalterada realidad de quien la prende
o de quien aprende
en la ambigüedad
de las fragancias del vergel y la canela.

¿Porque mis ojos no callan
y mis labios ya no hablan?
¡Brindaré con mis pestañas,
beberé las inquietudes con la lengua!
En este cáliz que es tu piel,
y ya sin rostro,
desdibujare las líneas sin perfil,
las huellas de los pies de tamo
deconstruyendo los apéndices de lo que fuimos,
amaestrando los latidos consecuentes,
entre lo real y lo vivido.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Miércoles 20 DESCLASIFICADO I

Si persiguiera el sorprenderte,
si me lo propusiera,
no sabría como obrar,
es la naturaleza de lo que no razono,
una intuición que va más allá
de un pretender ser o parecer estar,
no tengo tal necesidad.

La necesidad viene otorgada de una mano,
la que tengo y que presumo,
por lo que siento,
esta vástaga pasión peregrinando por los siglos,
y es tan magnánima,
que logra sorprenderte por deseo legítimo.

Hijo predilecto de mis calles,
te hago entrega de la llave,
es tú emporio,
que así sea y yo lo vea a tú lado.

martes, 19 de octubre de 2010

Martes 19 XVII DE XXII

Reverberando argumentos no soy nadie,
alguien, para mis labios tantas veces sosegados,
tan pocas sin embargo,
apreciando y recreando este sabor a labio afín.

Ahora que llueve, descansan mis manos sobre la constancia,
la encantadora de constancias en el ritual de ser perenne,
incansable, como su nombre no indica.

Los atajos nunca fueron para nuestros pies
ni más sensatos para nuestras manos,
sin prisas, actuando en la seguridad de tantas dudas,
consecuentes, hemisféricos y circundantes,
locos sin azar , compendio de los relámpagos.

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lunes, 18 de octubre de 2010

Lunes 18 XVI DE XXII

Te extraño,
en la profundidad
de lo que no se acuña
con metales blandos.

Me extraño por momentos
de mi desnudez,
de sentirme bajo la tutela de mi sino,
de pensar, de no pensar,
de no morir en el intento,
de ser de carne,
ser de hueso,
ser de seso,
de falanges encogidas,
escogidas,
mudas, parcas, sobrias,
rubricando ,
volando, salvando espacios,
el maravilloso mundo de mi ego.

Así se invocará mi historia,
la que no cuento.